Dos detenidos en una cárcel de Junín: el insólito método para estafar a comerciantes
Dos detenidos en una cárcel de Junín. ¿Cómo hacían para estafar a comerciantes sin moverse del penal? Los detalles que pocos esperaban.
Dos hombres de 22 y 29 años fueron aprehendidos en el marco de una investigación que permitió desarticular una red de estafas virtuales que operaba desde una unidad penitenciaria de la ciudad de Junín.
La causa fue llevada adelante por la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio N°1 del Departamento Judicial de Junín y se inició a partir de la denuncia de un comerciante dedicado a la venta de materiales para construcción en seco.
Según la investigación, el damnificado recibió un llamado telefónico de una persona que se hizo pasar por el presidente de una cooperativa local para realizar un importante pedido de estructuras y elementos de PVC a cuenta corriente. Horas después, la mercadería fue retirada en una camioneta Peugeot, situación que quedó registrada por cámaras de seguridad.
La maniobra quedó al descubierto cuando desde la cooperativa negaron haber efectuado la compra y advirtieron que otros comercios de la ciudad ya habían sido víctimas de engaños similares.
Un segundo caso con el mismo modus operandi
Durante la pesquisa, los investigadores detectaron un segundo caso. En esta oportunidad, un comerciante del rubro eléctrico recibió un mensaje de WhatsApp solicitando presupuesto para diez proyectores LED en nombre de una empresa constructora. Tras acordar el pago para el día siguiente, un supuesto mandadero retiró la mercadería. El mismo mecanismo fue utilizado posteriormente para llevarse ocho rollos de cable sin efectuar ningún pago.
El rol del interno y los allanamientos
A partir de distintas tareas investigativas, personal de la Dirección Departamental de Investigaciones (DDI) de Junín estableció que el presunto organizador de las estafas era un interno alojado en la Unidad Penitenciaria N°16, quien coordinaba las operaciones con un cómplice encargado de retirar y almacenar los productos obtenidos de manera fraudulenta.
Con las pruebas reunidas, la Justicia ordenó dos allanamientos simultáneos. El principal se realizó en el pabellón 2 de la cárcel, donde fueron aprehendidos los dos sospechosos y se secuestraron los teléfonos celulares presuntamente utilizados para cometer las estafas. En tanto, el allanamiento realizado en un domicilio vinculado a la investigación no arrojó resultados positivos.
Finalmente, el magistrado interviniente avaló lo actuado por la policía y dispuso la notificación del artículo 60 del Código Procesal Penal para ambos imputados por el delito de estafa.
El debate por los celulares en las cárceles
El procedimiento realizado en Junín vuelve a poner en el centro de la escena una discusión que se reactivó en los últimos meses a raíz de distintas investigaciones por estafas, amenazas y extorsiones cometidas desde unidades penitenciarias bonaerenses mediante teléfonos celulares.
En mayo, por ejemplo, la Policía bonaerense allanó la Unidad Penitenciaria N°39 de Ituzaingó en el marco de una causa por estafas virtuales y secuestró celulares y chips telefónicos. A su vez, el tema cobró fuerza luego de que la ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva, reclamara mayores controles en los penales y de la presentación de proyectos legislativos para restringir o reemplazar el uso de teléfonos móviles por sistemas de comunicación supervisados por el Estado.