Dos colectivos, una bomba y una ruta sembrada de cuerpos: el ataque que paralizó a Kramatorsk
Treinta muertos, dos colectivos calcinados y una ciudad que quedó sin transporte: el ataque en Kramatorsk ocurrió a un día de otra masacre en el norte de Ucrania que dejó 22 víctimas, entre ellas cinco chicos. Qué dijeron las autoridades.
Un nuevo bombardeo ruso golpeó este jueves el este de Ucrania y dejó un saldo estremecedor: al menos 30 personas murieron y otras 18 resultaron heridas cuando dos colectivos fueron alcanzados por una bomba planeadora en Kramatorsk, una ciudad cercana a la línea del frente en la región de Donetsk.
Las imágenes que difundieron las autoridades locales mostraron los vehículos completamente quemados, con cuerpos y escombros dispersos sobre la ruta. La policía confirmó que la bomba que impactó a los colectivos fue lanzada desde el aire.
El ataque ocurrió apenas un día después de otra jornada fatal en el norte del país. Allí, un misil ruso destruyó un edificio de departamentos en Priluki, en la región de Cherníhov, y provocó la muerte de 22 personas, entre ellas cinco chicos.
Denuncias cruzadas y transporte suspendido
El gobernador de Donetsk, Vadim Filashkin, no dudó en apuntar contra Moscú: “Los rusos están atacando deliberadamente a civiles”, denunció, y acusó al Kremlin de violar “toda regla de guerra y norma del derecho internacional humanitario”.
En la misma línea, el Consejo de la Ciudad de Kramatorsk calificó el ataque como “otro crimen horroroso cometido por el ejército ruso contra la población civil”.
Como consecuencia directa del bombardeo, las autoridades locales suspendieron el transporte público en la ciudad. Kramatorsk, que antes de la guerra tenía unos 150.000 habitantes, es uno de los principales centros urbanos de Donetsk que Rusia todavía no logró capturar.
Kiev también bajo fuego
La capital ucraniana no quedó al margen de la escalada. Kiev sufrió una nueva ola de ataques con misiles y drones de alta velocidad. El alcalde, Vitali Klitschko, informó que dos personas murieron este jueves a raíz de un incendio provocado por un drone en un edificio de cuatro pisos del distrito de Solomianski.
Klitschko advirtió que los ataques están “destrozando a Kiev”, con daños sobre puentes, la red ferroviaria y el tendido eléctrico.
En tanto, el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, había asegurado la semana pasada que su par ruso, Vladimir Putin, avaló los ataques masivos contra zonas civiles, una versión que el Kremlin negó de plano.
Según datos de la ONU, desde el inicio de la invasión rusa en febrero de 2022 murieron más de 17.000 civiles, aunque el organismo advirtió que la cifra real podría ser mucho mayor.
El aumento de víctimas civiles encendió las alarmas internacionales en un contexto donde ambos bandos fueron acusados de atacar deliberadamente a la población.