Dos camiones y una mancha que lo cambió todo: la muerte del abuelo de Palpalá tiene nuevos sospechosos
El cuerpo sin vida de un abuelo de 71 años apareció al costado de la Ruta 66. La investigación parecía estancada, hasta que dos camiones estacionados cerca de la escena llamaron la atención de los peritos: una mancha en una rueda lo cambió todo.
La muerte de un hombre de 71 años en Palpalá sigue sacudiendo a la comunidad siderúrgica. La investigación dio un vuelco inesperado en las últimas horas: dos camioneros quedaron demorados y la policía secuestró sus vehículos tras hallar manchas de sangre en una de las ruedas.
El cuerpo del abuelo había sido encontrado el sábado pasado a un costado de la colectora de la Ruta Nacional 66, a la altura de esa ciudad jujeña. Desde entonces, las fuerzas provinciales desplegaron un rastrillaje intenso en la zona para reconstruir qué pasó.
El detalle que encendió las alarmas
Mientras revisaban las inmediaciones del lugar donde yacía la víctima, los investigadores notaron la presencia de dos camiones de gran porte estacionados a pocos metros. Al acercarse para inspeccionarlos, los efectivos vieron algo que heló la sangre: una de las ruedas de los rodados presentaba aparentes manchas de sangre.
Ante la sospecha de una posible participación en el hecho, los choferes de ambos transportes fueron demorados en el acto y trasladados a la Seccional 51ª del barrio 18 de Noviembre, donde quedaron alojados a disposición de la fiscalía de turno.
Pericias y cámaras: la clave para esclarecer el caso
Por estas horas, peritos de Criminalística avanzan con exámenes científicos sobre las unidades secuestradas para confirmar si esos rastros biológicos pertenecen al hombre fallecido y para determinar la mecánica del impacto.
En paralelo, la Justicia ordenó preservar y relevar de manera exhaustiva las cámaras de seguridad públicas y privadas instaladas a lo largo de ese tramo de la Ruta 66. Con esas imágenes, los investigadores buscan reconstruir minuto a minuto el paso de los vehículos por la zona.
El objetivo es establecer responsabilidades penales y, aunque el dolor de la familia es inmenso, intentar arrojar algo de luz sobre lo ocurrido.