Dos años después de la ley, Cano exige respuestas: ¿qué hizo el Ejecutivo contra la ludopatía?
A dos años de la ley contra la ludopatía, José Cano cuestiona la inacción del Ejecutivo y pide la aplicación efectiva de la norma. ¿Qué hizo el gobierno provincial para frenar esta adicción que ya afecta a miles de familias?
La ludopatía avanza en silencio y ya afecta a miles de familias tucumanas, pero el Ejecutivo provincial aún no activa las herramientas que la Legislatura le dio hace dos años. El legislador José Cano presentó un pedido de informe para saber qué medidas se implementaron y por qué la ley sigue siendo letra muerta.
En 2024, Cano impulsó una reforma integral para actualizar la normativa provincial y dotar al Estado de instrumentos para prevenir, controlar y abordar esta adicción. La iniciativa fue aprobada y modificó el marco legal vigente, otorgando al Poder Ejecutivo nuevas facultades. Sin embargo, a dos años de su sanción, el legislador advierte que no se ven resultados concretos.
¿Qué pasó con la ley contra la ludopatía?
Según Cano, la ley por sí sola no transforma la realidad si no está acompañada por campañas de concientización, controles efectivos y programas de asistencia. "Asusta que, teniendo una legislación moderna y las herramientas necesarias para actuar, el Poder Ejecutivo todavía no haya avanzado con la firmeza que esta problemática exige", señaló.
El legislador presentó un pedido de informe dirigido al gobernador para conocer qué medidas se implementaron desde la sanción, cuáles son las políticas públicas actualmente en ejecución y qué acciones concretas se están llevando adelante para prevenir y combatir la ludopatía en Tucumán.
La lucha contra la ludopatía como política de Estado
Cano busca que la prevención y la asistencia se conviertan en una verdadera política de Estado, más allá de los cambios de gobierno. "Vamos a seguir insistiendo para que la lucha contra la ludopatía no quede solo escrita en una ley", concluyó.
La problemática afecta a miles de tucumanos y sus familias, con consecuencias cada vez más graves. El legislador insiste en que se necesita urgencia y firmeza para enfrentar una adicción que crece silenciosamente.