Dos años de trabajo silencioso: así se prepara Rosario para un evento que nunca recibió
Hay equipos que no descansan y una ciudad que ya sabe lo que es organizar. Pero esta vez el desafío es otro: el evento que se viene no se parece a nada de lo que hicieron antes.
Cuando el 12 de septiembre comiencen los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026, Rosario mostrará al mundo su capacidad organizativa. Pero ese escenario no se construye de un día para el otro: hay un trabajo silencioso que se viene desarrollando hace dos años, con cientos de personas abocadas a la logística, la salud, la seguridad y la comunicación.
La ciudad ya tiene experiencia en este tipo de desafíos. Los Juegos Suramericanos de Playa 2019, los Juegos Suramericanos de la Juventud 2022 y los Jadar 2025 dejaron equipos capacitados y un conocimiento acumulado que ahora se pone nuevamente en marcha para recibir a delegaciones de 15 países.
Una articulación que no descansa
La organización de los Juegos exige un trabajo coordinado entre la Provincia de Santa Fe, la Municipalidad de Rosario y el Comité Organizador Local, con la participación de organismos nacionales, federaciones deportivas, clubes e instituciones.
El Comité Organizador Local es el punto de encuentro de todas las áreas. Desde allí se coordinan los equipos técnicos, deportivos y operativos, y se mantiene el vínculo permanente con Odesur, los comités olímpicos nacionales y las federaciones.
El deporte como eje
El área de Técnica Deportiva trabaja junto a las federaciones internacionales para garantizar que cada competencia cumpla con las exigencias de cada disciplina. Escenarios, equipamiento, horarios, oficiales técnicos y jueces forman parte de una planificación que debe estar lista antes del inicio.
Además, se acompaña a cada delegación desde su llegada a la ciudad y durante toda su estadía, en coordinación con los comités olímpicos nacionales.
Voluntarios, logística y servicios
El voluntariado será una de las grandes fuerzas de los Juegos. Rosario cuenta con una amplia experiencia en este campo, y personas de distintas edades y perfiles se sumarán para cumplir funciones en escenarios, ceremonias, atención e información de las delegaciones.
La operación de logística no se detiene: transporte para atletas, oficiales, jueces y miembros de la Familia Suramericana, movimientos desde la Villa Suramericana y los hoteles hacia los escenarios, alojamiento, alimentación, acreditaciones y conectividad. Todo debe funcionar durante cada jornada, con múltiples recorridos y horarios que requieren una coordinación permanente.
Salud, seguridad y comunicación
La salud contará con un dispositivo específico para acompañar a atletas, delegaciones, trabajadores y espectadores, con presencia en los escenarios y articulación con la red sanitaria. La seguridad, por su parte, requiere un trabajo coordinado en los niveles municipal, provincial y nacional, con el apoyo de Protección Civil.
En un evento internacional, la información también es parte de la competencia. Los equipos de acreditaciones garantizarán el acceso de las personas autorizadas, mientras que conectividad y tecnología serán esenciales para el funcionamiento de los sistemas. El equipo de Comunicación y Prensa tendrá la misión de contar los Juegos y mostrarle al mundo lo que sucede en Rosario.
Protocolo, educación y comunidad
El área de Protocolo acompañará a las autoridades y se encargará de las ceremonias de premiación, uno de los momentos más emotivos. En paralelo, el componente educativo busca que los Juegos trasciendan lo deportivo: habrá visitas guiadas para escuelas y congresos académicos sobre deporte, educación y gestión.
Las activaciones de sponsors también forman parte de la experiencia, generando propuestas alrededor de los escenarios sin interferir en el desarrollo de las competencias.
El principal capital de Rosario para afrontar este desafío no está solo en sus escenarios, sino en su gente. En los equipos que aprendieron de cada evento y que ahora vuelven a poner la camiseta para recibir a Sudamérica. Una enorme red de trabajadoras y trabajadores que, durante semanas, hará que todo funcione detrás de cada imagen que verá el público.