Donan sangre en San Benito y una profe revela el detalle que casi nadie tiene en cuenta
Sociedad · Entre Ríos

Donan sangre en San Benito y una profe revela el detalle que casi nadie tiene en cuenta

La colecta se hizo fuera de la escuela porque el edificio está en refacción. Pero lo que una de las impulsoras contó sobre lo que pasa después, adentro de las casas de los alumnos, es lo que explica por qué el proyecto ya no es de nadie.

La Escuela Secundaria Nº 5 “Brigadier General Ángel María Zuloaga” de San Benito concretó su segunda colecta de sangre del año, una jornada que además sirvió para festejar los 15 años de un proyecto institucional que apuesta a la donación voluntaria. El operativo se montó en el Concejo Deliberante de la localidad, porque el edificio escolar está en refacción.

Estudiantes, docentes y vecinos formaron parte de una actividad que arrancó cerca de las 7.30 y se estiró hasta las 11.30. Según pudo constatar Elonce durante la cobertura, ya habían pasado 15 donantes y otras seis personas aguardaban su turno en lista de espera.

Una idea que nació en un aula y cumplió 15 años

El proyecto empezó en 2011, cuando la profesora Sandra Romero lo puso en marcha como parte de una materia. Con los años dejó de ser una iniciativa aislada y se transformó en una propuesta que atraviesa a toda la comunidad educativa.

“Es un proyecto institucional que hace 15 años fue empezado por Sandra como parte de una materia y se fue renovando”, contó a Elonce la rectora Viviana Vega, que subrayó el compromiso de los alumnos.

La directora explicó que la propuesta se integró a distintas áreas de enseñanza y sumó a estudiantes de los tres turnos. “Es un proyecto que atraviesa toda la currícula, porque hay profesores de Matemática, Artes, Práctica Educativa y los tres turnos involucrados”, detalló.

Los chicos de la promoción 2026 también pusieron el hombro: colaboraron con la organización, la difusión y la preparación de materiales alusivos. Hasta uno de los jóvenes se disfrazó de gota de sangre para incentivar la participación.

El objetivo que va más allá de la jornada

Romero, la docente que dio el puntapié inicial hace tres lustros, recordó los comienzos y atribuyó la continuidad al compromiso de toda la institución. “Esto se extendió, el proyecto creció y a estas alturas esto ya no es de nadie, es de la escuela y de la comunidad”, expresó.

La docente aclaró que la meta no se agota en juntar donantes durante un día. El propósito de fondo es cambiar hábitos y concientizar sobre la importancia de donar sangre de manera regular. “La colecta es muy importante, pero es el corolario de todo un trabajo previo que se realiza en la institución”, sostuvo.

Ese trabajo previo tiene un efecto multiplicador. Los estudiantes incorporan los conocimientos sobre la donación y después los llevan a sus casas. “Los mismos chicos cambian su forma de pensar respecto de la donación y lo transmiten a sus padres”, afirmó Romero.

Donar dos veces al año, la meta pendiente

Romero insistió en la necesidad de promover la donación voluntaria y periódica para sostener el abastecimiento de los bancos de sangre. Según planteó, uno de los objetivos es que la gente incorpore el hábito de donar al menos dos veces al año, sin esperar a que un familiar o un conocido necesite una transfusión.

Esa práctica permitiría reducir las dificultades que muchas familias enfrentan cuando tienen que conseguir donantes ante una situación de salud. La docente también destacó la labor de los profesionales del Programa Provincial de Hemoterapia y remarcó que el sostenimiento de las reservas de sangre requiere el acompañamiento de toda la sociedad.

Baños y techo, las obras que obligaron a mudar la colecta

Vega aprovechó la entrevista para dar detalles de los trabajos que se ejecutan en la institución y que motivaron el traslado de la actividad al Concejo Deliberante. Las tareas incluyen la reparación de los sanitarios de planta alta y planta baja y el reemplazo de chapas del techo por problemas de filtraciones.

“Se están refaccionando los baños, tanto de planta alta como de planta baja. Y están también cambiando chapas del techo porque se nos llovía”, indicó la directora.

Las obras son financiadas por el Gobierno provincial y comenzaron hace aproximadamente un mes. Pese a la mudanza, la campaña se sostuvo y, después de 15 años, se consolidó como una actividad educativa y comunitaria destinada a fomentar la donación voluntaria de sangre.

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