Doña Fanny y el festejo que nació de una mochila con medicación

Una mochila con medicación de alto costo, una enfermedad que según su madre es única en el país y una feria que cada sábado sostiene a decenas de familias en Salta. La historia detrás del festejo que organizaron las propias madres.

· 8 min de lectura
Doña Fanny y el festejo que nació de una mochila con medicación
Doña Fanny y el festejo que nació de una mochila con medicación

En la previa del Día de la Madre, el Trueque Solidario se vistió de fiesta en Rivadavia 453. Allí, un grupo de mujeres y familias vinculadas a la discapacidad compartieron una jornada de comida, abrazos y regalos: el mismo espacio donde cada sábado venden e intercambian productos para sostener sus casas.

La mayoría son madres de chicos con discapacidad o mujeres con discapacidad que buscan generar ingresos. Ofrecen verduras, ropa, bijouterie, artesanías y otros artículos. Muchas llegan desde distintos puntos de Salta y encuentran en la feria una oportunidad para vender, conseguir lo que necesitan y sentirse acompañadas.

“Es un momento de despejarnos de todos nuestros problemas y acá entre todas nos ayudamos”, contó Graciela, una de las participantes.

Un encuentro entre mujeres

Graciela no es madre de un niño con discapacidad, pero participa de la feria y colabora en todo lo que puede. “Con discapacidad especialmente”, señaló sobre el vínculo que se armó entre las integrantes. Para ella, el Día de la Madre es una ocasión para reunirse antes de que cada una comparta la fecha con sus propios hijos y familias.

“Es un momento muy lindo, más entre todas nosotras, porque quizá mañana todas vamos a estar con nuestros respectivos hijos, familia, todo, así que es lindo encontrarse”, expresó.

Las participantes llegan desde distintos puntos de la provincia. Algunas viven en la ciudad de Salta; otras viajan desde Rosario de Lerma, Las Villetas y otras localidades del interior. “Nos reunimos todos”, destacó Graciela.

Antes de despedirse, dejó un mensaje para las madres: “Que pasen un hermoso día junto a sus seres queridos y que siga esto adelante con nuestra guerrera al frente, doña Fanny”.

El valor del trueque

Valeria, otra de las participantes, destacó el trabajo de Fanny para sostener el espacio y conseguir lugares donde las familias puedan encontrarse. “Estoy muy contenta por el esfuerzo que hace doña Fanny en preocuparse, en buscarnos lugares, en ofrecernos lo mejor que ella puede dar ocupando su tiempo”, expresó.

El trueque es central para el grupo: allí cambian productos nuevos y usados, venden lo que elaboran o consiguen elementos para sus hogares. “El trueque es muy importante para todas porque nos ayudamos entre todas, cambiamos las cosas nuevas y usadas”, explicó Valeria.

Además de los sábados en Rivadavia 453, algunas mujeres se reúnen los lunes en otros espacios. Fanny también abre su casa para que puedan encontrarse y seguir fortaleciendo los vínculos. “Es un ambiente muy cordial”, describió Valeria.

Para ella, el Día de la Madre no debería ser la única fecha para reconocer a las mujeres. “Que aproveche cada día, que todos los días hay que dedicarse a una como mujer también, que no es solamente un día, son todos los días”, sostuvo. Y agregó: “Cuando una mujer es sana de mente y corazón, siempre brinda lo mejor”.

Un festejo armado por ellas

La celebración la organizaron las propias integrantes de la feria. Hubo comida y regalos reunidos gracias a la colaboración de distintas personas. Fanny contó que muchas donaciones llegaron después de que la actividad se difundiera en redes sociales y en una transmisión realizada la noche anterior.

“Tenemos regalitos para todas y también jugamos al amigo visible, porque nosotros cambiamos, ya no es más invisible, queremos ser visible”, explicó.

La propuesta fue pensada como un gesto de reconocimiento para las madres que todos los días enfrentan responsabilidades familiares, dificultades económicas y situaciones vinculadas con la discapacidad. “Por primera vez creo que empezamos a pensar en ellas y a entender que merecen un momento, un espacio, mimos, regalos”, afirmó Fanny.

“Estamos todas en un mismo barco”

Fanny es una de las principales impulsoras del Trueque Solidario y dedicó palabras de admiración a las madres de la feria. “Todos los días veo el esfuerzo que hacen, la fuerza que sacan de donde no la tienen, con los pocos recursos que cuentan, y hacen tanto”, sostuvo.

Para ella, el vínculo es recíproco. Aunque muchos consideran que es ella quien ayuda, siente que también recibe un acompañamiento importante. “A mí me llena el alma. Más que ayudarlas yo, ellas me ayudan a mí, porque estamos todas en un mismo andar”, afirmó.

La feria representa un espacio de descanso emocional para las participantes. “Esto significa un respiro, un abrazo, un relax para ellas”, describió. El grupo reúne a madres de personas con discapacidad y también a mujeres con discapacidad que buscan generar ingresos y compartir sus experiencias.

Fanny remarcó que la propuesta busca incluir a mujeres de distintos lugares, credos e ideas políticas. “Que la discapacidad no tenga bandería política”, pidió. Y agregó: “Todas las mamás de todos los credos, de todo tipo de lugar que vienen del interior y de toda ideología política están juntos, estamos juntos en un mismo barco luchando por solamente la discapacidad”.

Dónde funciona la feria

El Trueque Solidario funciona todos los sábados en Rivadavia 453, en la sede del Partido Renovador, a media cuadra de la Legislatura. El espacio es cedido por la institución mediante un aporte de 500 pesos por día.

Fanny destacó que las instalaciones cuentan con baños privados, luz, calefacción y ventiladores. “Nos abrió las puertas con mucha generosidad”, agradeció.

La feria se desarrolla los sábados de 9 a 13.30. Allí pueden acercarse las madres de chicos con discapacidad y las personas con discapacidad que quieran integrarse, vender productos o participar de los intercambios. “Les esperamos a todas las mamás. Les damos la información de cómo venir y son bienvenidas para que podamos seguir trabajando y sumando gente”, invitó Fanny.

Matías, 32 años de lucha compartida

En la jornada también estuvo Matías, el hijo de Fanny, que este año cumple 32 años. Su presencia refleja la transformación que ambos atravesaron con el tiempo. “Son 32 años de lucha”, contó Fanny.

Cuando Matías era chico, ella se ocupaba de todas las tareas y decisiones relacionadas con su vida. Con los años la situación cambió: ahora él también la ayuda a organizar la feria. “Cuando él era chiquito, yo hacía todo por él. Ahora él hace por mí”, expresó.

Matías recicla los elementos que reciben, lleva papeles y ayuda a anotar nombres y datos de las personas que participan. “Él me ayuda, me organiza, me cuida, o sea que es mutuo”, explicó Fanny.

La madre valoró la posibilidad de seguir acompañándolo y de enseñarle a trabajar por los demás. “Yo agradezco a la vida la posibilidad de estar viva para poder estar con mi hijo, acompañarle y enseñarle a trabajar”, afirmó.

Para Fanny, el trabajo de Matías no es solo una actividad: es una forma de devolver parte de la ayuda que recibieron durante más de tres décadas. “Es una manera de devolver a los salteños y a nuestros compañeros todo lo que los demás anónimamente hicieron por nosotros en 31 años”, sostuvo. Y agregó: “Todo lo que podamos hacer es poco comparado a lo mucho que hemos recibido y eso lo valoramos mucho”.

Una enfermedad poco frecuente y medicación de alto costo

Fanny explicó que Matías tiene una patología poco frecuente. Según contó, es la única persona en Argentina que porta esa enfermedad. Aunque puede caminar, interactuar, fue a la escuela y se recibió, necesita medicación permanente para sostener su calidad de vida.

“Él tiene patologías que dependen de una medicación, de varias medicaciones que tienen que inyectarse porque eso es lo que le otorga calidad de vida”, explicó. Se trata de medicamentos de alto costo, por lo que la familia debe organizarse para afrontar las necesidades de Matías y de las demás personas con discapacidad que acompañan.

“Él es un paciente también de alto costo y eso hace que nosotros nos organicemos para poder luchar y darle a él y a todos nuestros hijos lo que necesitan y lo que no recibimos de ninguna parte”, señaló. Durante la actividad, Matías llevaba consigo la mochila con su medicación: su madre contó que debe tenerla siempre a disposición.

El mensaje de Matías para su mamá

En un momento emotivo del festejo, Matías le dedicó unas palabras a Fanny. “Fue una gran luchadora, que me enorgullece estar con ella, que ser su hijo y nada más”, expresó. Cuando le preguntaron qué frase recuerda especialmente de su madre, respondió que siempre le enseñó a no rendirse. “Que fue luchadora, que nunca se rindió”, dijo.

Luego, al ser consultado sobre qué le repite Fanny, fue contundente: “Que no me rinda, que haga toda la fuerza, que no baje los brazos”. El abrazo entre ambos cerró uno de los momentos más conmovedores de la jornada y sintetizó la historia que comparten: años de cuidados, dificultades, aprendizajes y una lucha sostenida en compañía.

Más para leer

El dato que complica a las obras sociales en los hospitales de Salta
Sociedad
Anuncian un corte en el puente a Salvador Mazza y hay un producto que quedó en la mira
Sociedad
Una beca en Salta financia una tesis que pocos se animan a mirar: el desgaste de quienes atienden la salud mental
Sociedad
Vecinos de zona norte sacan a la vereda lo que acumula agua: la cifra que ya retiró la Municipalidad
Sociedad
Salta: la nena de 10 años que apareció en Avenida Independencia ya se había ido de su casa dos veces antes
Sociedad
Criar sola a cuatro hijos y emprender para no soltarle la mano al mayor
Sociedad