Dolina en Rosario: confesó su angustia por el adiós de Messi y dejó una lección de humanismo
Dolina deslumbró en Rosario: habló de Messi, la improvisación y el humanismo. ¿Qué dijo sobre el final de la carrera del 10?
El filósofo de la radio volvió a deslumbrar en Rosario. En una entrevista íntima, Alejandro Dolina habló de su amor por la ciudad, la melancolía de ver a Messi en el ocaso de su carrera y las reglas secretas de la improvisación. Pero su mensaje más potente fue un llamado al humanismo en tiempos de egoísmo.
Este viernes, el autor de Crónicas del Ángel Gris conversó con Punto Medio por Radio 2. Lejos de la incomodidad que suele generar su erudición, el diálogo fluyó con naturalidad. Dolina se entregó por completo, desde el primer saludo.
¿Qué siente Dolina cuando ve a Messi?
“Me parece el mejor jugador que ha existido”, sentenció. Pero confesó: “Siempre tengo una angustia ante el paso del tiempo, y en este caso más porque lo estamos viendo en sus últimos partidos”. Para él, Messi fue “la buena noticia del fútbol mundial en los últimos veinte años”.
Sin embargo, aclaró que Maradona “está un paso más adelante que eso”. “Son dos cosas distintas. Hemos tenido la suerte de tenerlos a los dos”, reflexionó.
Las reglas de oro de la improvisación
Dolina reveló los secretos de su programa La Venganza Será Terrible, que lleva más de 40 años al aire. “La primera regla es no negársele al compañero”, explicó. “Si te dice ‘Arriba las manos’, vos levantás las manos y decís ‘Tome todo el dinero’. No te opongas”.
También recomendó no traer ideas prefabricadas. “Prefiero ver a alguien que está pensando en vivo, construyendo su pensamiento, que al que responde rápido porque ya se lo sabía de casa”.
Su ritual antes de salir al escenario es simple: silencio y concentración. “Un ejercicio de temor también. Decir: ‘Cuidado, acá me puede pasar algo espantoso’. Ese pequeño miedo es el miedo escénico”, confesó.
Un llamado al humanismo
El cierre de la entrevista fue una reflexión profunda. Dolina criticó el egoísmo imperante: “El mundo de hoy tiene sospechas crueles, míseras. Yo estoy a favor del humanismo en todo sentido. Hay que pensar en el otro, en qué le podemos dar al que está cerca y nos necesita”.
“Eso lamentablemente hoy no aparece tanto”, lamentó.