Docentes paran 72 horas y el Gobierno ya avisó que no piensa ceder
ADP anunció un paro de 72 horas con movilización para el 20, 21 y 22 de octubre por un petitorio que entregó en junio y que, según el gremio, sigue sin respuesta. El Gobierno ya salió a rechazar la medida: "El paro nunca es una solución".
La Asociación Docente Provincial (ADP) confirmó un paro provincial con movilización para los días 20, 21 y 22 de octubre, una medida que el Gobierno de Salta rechazó de plano. Fuentes oficiales consultadas por El Tribuno sostuvieron que la suspensión de clases "no contribuye a resolver los reclamos del sector, especialmente cuando continúan abiertos los canales de diálogo y negociación".
Desde el Ejecutivo provincial insistieron en que la postura del gremio no ayuda a destrabar el conflicto y repitieron una idea que ya se volvió un latiguillo en la Casa de Gobierno: "El paro nunca es una solución". La frase resume la posición oficial frente a la medida de fuerza anunciada por la conducción de ADP.
Qué dice el Gobierno sobre el diálogo
Las fuentes consultadas admitieron que algunos puntos del petitorio que el sindicato presentó el 29 de junio todavía están pendientes de tratamiento. Aun así, marcaron que existen mecanismos institucionales para seguir negociando sin que se pierdan días de clase.
En ese marco, el Gobierno sostuvo que ya demostró voluntad de acercamiento a través de las paritarias salariales y las mesas sectoriales de trabajo, espacios que según indicaron siguen vigentes y pueden reactivarse cuando sea necesario para alcanzar nuevos acuerdos.
Los reclamos que llevaron al paro
La ADP, que conduce Fernando Mazzone, resolvió la huelga tras una reunión de su Junta Ejecutiva el jueves 8 de octubre. Mediante un comunicado, el gremio informó que la protesta se debe al incumplimiento del petitorio que entregó a distintas autoridades provinciales el 29 de junio.
Ese documento incluía planteos sobre la situación económica de los docentes, sus condiciones salariales y el endeudamiento de los trabajadores. Uno de los ejes centrales fue la implementación de un plan de refinanciamiento de deudas con el Banco Macro para los docentes afectados por créditos y compromisos financieros. Sobre ese punto, la Provincia acordó después una línea crediticia de asistencia.
Otro de los pedidos apuntó a la recomposición salarial. También se reclamó una modificación de la base de cálculo de los futuros incrementos, un cambio que finalmente se consiguió.