Docentes de Santa Cruz se sentaron a negociar y se fueron con las manos vacías: la cifra que dejó la reunión
Los docentes llegaron a la paritaria con la expectativa de una propuesta que frene la caída frente a la inflación. Lo que encontraron del otro lado de la mesa los dejó sin respuesta: la reunión terminó sin números y con una fecha de reencuentro.
La paritaria docente de Santa Cruz volvió a quedar en suspenso. Este jueves, en la sede del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, funcionarios del Ejecutivo provincial y referentes de ADOSAC y AMET se reunieron para discutir salarios y la reunión terminó sin una sola propuesta concreta de aumento. La discusión pasó a cuarto intermedio hasta el lunes 9 de noviembre.
Del lado del Gobierno estuvieron presentes representantes de Economía y del Consejo Provincial de Educación (CPE). La jornada arrancó con una exposición oficial sobre la evolución macroeconómica y los incrementos otorgados desde 2024. Pero el clima se tensó apenas los sindicatos pusieron sobre la mesa el tema que los convoca: la pérdida del poder adquisitivo en un contexto inflacionario que castiga los bolsillos de los trabajadores de la educación.
Sin números sobre la mesa
El Poder Ejecutivo justificó la falta de oferta en factores financieros y en la ausencia de aprobación de herramientas legislativas que envió a la Cámara de Diputados. Según señalaron los funcionarios, la Ley de Emergencia Económica presentada en marzo sigue sin tratamiento, al igual que el proyecto de Ley de Inversiones Estratégicas enviado en mayo. Ambas normas, argumentaron, habrían permitido dotar de mayor liquidez al Tesoro provincial.
Desde el Gobierno también apuntaron contra la oposición legislativa: sostuvieron que las operaciones de crédito público y la emisión de títulos en pesos se vieron entorpecidas por distintos sectores.
La reacción sindical no se hizo esperar. ADOSAC expresó su rechazo a la ausencia de una pauta de recomposición y calificó la paritaria como una reunión estéril. Los docentes remarcaron que un cargo testigo se ubica por debajo de la línea de pobreza: los sueldos de preceptores y bibliotecarios rondan los $1.100.000, mientras que la canasta supera los $1.800.000. Además, advirtieron que los salarios acumulan una pérdida frente al IPC Patagonia en lo que va del año.
AMET se sumó al malestar. Sus representantes contaron que llegaron a la audiencia con la expectativa de conseguir una proyección salarial que frene la caída frente a la inflación y reclamaron que el salario inicial se equipare al valor de la canasta familiar. La brecha actual, según calcularon, es de unos $400.000.
Reclamos sectoriales y cuarto intermedio
Más allá de la discusión salarial, la mesa dejó abiertos otros planteos. Los gremios exigieron corregir liquidaciones de haberes fuera de término, garantizar el cumplimiento de resguardos laborales, revisar los criterios de prestación efectiva y destrabar trámites previsionales demorados.
Tras un fuerte intercambio de posturas sobre la situación económica provincial y nacional, la autoridad laboral dispuso el cierre de la jornada y fijó la continuidad de las negociaciones para el lunes 9 de noviembre a las 16:00, en la sala de reuniones del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de Río Gallegos.