Discutió con un peón, lo apuñaló y casi una década después lo espera el banquillo
La discusión en una estancia fueguina terminó con un peón apuñalado y un capataz imputado que nunca quedó detenido. Casi diez años después, el caso llega a juicio y la demora judicial despertó fuertes cuestionamientos: ¿por qué un hecho de sangre tardó tanto en llegar a debate?
El Tribunal de Juicio de Campamento YPF dará inicio este viernes al proceso oral y público contra Isabelino Torres, capataz de la Estancia San Julio, acusado de haber apuñalado a un peón con quien mantuvo una discusión. El hecho ocurrió el 3 de febrero de 2017 y recién ahora llega a la instancia de debate, casi una década más tarde.
La víctima, Antonio Raúl Moreira, tenía 46 años en ese entonces. Fue trasladado al hospital y logró sobrevivir: la puñalada en el abdomen no le afectó ningún órgano vital. Sin embargo, el lugar del cuerpo donde recibió la agresión y la intención de Torres de seguir atacándolo llevaron a que la conducta del capataz fuera calificada como “tentativa de homicidio”, pese a que el resultado para la salud del damnificado fue leve.
Una causa que se estiró casi diez años
Torres fue excarcelado antes de ser procesado. La ausencia de plazos urgentes —al no estar detenido— derivó en una demora judicial que permitió que un hecho de sangre llegue al juicio casi una década después. El imputado llega en libertad bajo la carátula de “tentativa de homicidio”.
El juicio contará con 25 testigos. La Fiscalía estará representada por el Dr. Martín Bramati, mientras que la Defensa del imputado será ejercida por el defensor oficial Mariano Sardi. La víctima, por su parte, se presenta como querellante con los doctores Francisco Giménez y Omar Vargas Chávez.
El proceso oral y público comienza este viernes en los Tribunales de Campamento YPF.