Diez años operando corazones chiquitos en Misiones: el reencuentro que emocionó a todos
Quince familias volvieron al Hospital Pediátrico para reencontrarse con los médicos que operaron el corazón de sus hijos. Hubo lágrimas, abrazos y una historia que todavía emociona al equipo. ¿Qué fue lo que más los sorprendió?
El Hospital de Pediatría de Misiones vivió ayer una jornada cargada de emoción al conmemorar una década de cirugías cardiovasculares pediátricas y neonatales. Quince familias que atravesaron esas operaciones volvieron al hospital para recibir un "Reconocimiento al Coraje" y reencontrarse, en el Día Mundial del Corazón, con los profesionales que operaron a sus hijos.
"Cada paciente es un desafío diferente y una historia distinta", resumió Rafael Niveyro, responsable del Servicio de Cirugía Cardiovascular del Hospital de Pediatría, sobre el trabajo que llevan adelante desde hace diez años.
Según Niveyro, en esa década operaron a cerca de 380 pacientes. El reencuentro fue una postal que repasó solo una parte de ese recorrido. "Hay gente que se vino desde Eldorado con este tiempo. Cuando les dijimos 'vamos a hacer un reconocimiento a ustedes como familia, a sus hijos', desde el minuto uno dijeron 'sí, vamos a estar, doctor'", contó el médico.
Emma, la nena que volvió a correr por los pasillos
Emma tenía apenas 15 meses cuando fue operada, en octubre de 2019. Había nacido con un ductus abierto que, según contó su mamá, Cristina Bres, se detectó en los primeros controles tras el nacimiento. Al año empezó con problemas para respirar y los estudios confirmaron que el ductus seguía abierto y le provocaba otros problemas de salud.
"Ella estaba desmejorando cada vez más. Cuando la operaron estaba muy anémica, muy mal de salud", recordó Cristina.
Su papá, Roberto Vallejos, recuerda sobre todo el miedo previo a la operación, pero también el acompañamiento médico. "El doctor Niveyro siempre nos llamaba por teléfono, siempre estuvo para tratar de ayudarnos día a día", contó. Esos llamados fueron, confesó, una forma de atravesar la espera sabiendo que su hija estaba en buenas manos.
Emma fue operada un miércoles, pasó por terapia intensiva y, según su mamá, "ese mismo viernes ya andaba por los pasillos corriendo". Hoy tiene 8 años, explica con sus palabras lo que le pasó y sabe que sus controles continuarán toda la vida, aunque con el tiempo se fueron espaciando. "Es una nena sana, no se enfermó más", agregó Cristina.
Franccesco y una cirugía inédita en la provincia
La historia de Franccesco fue distinta: tenía 2 años cuando lo operaron y la cirugía debía resolver un cuadro que afectaba tanto al corazón como a las vías respiratorias. Su mamá, Rosana Montorfano, contó que antes de la operación tenía problemas para respirar y alimentarse, por lo que había quedado con bajo peso y su alimentación era principalmente líquida.
Rosana recordó que la operación duró "muchas horas" y que "fue una cirugía inédita en la provincia". La recuperación también sorprendió a la familia: "En tres días lo teníamos a él corriendo, con semejante cirugía él pareciera que no se hubiera operado", aseguró.
Las familias llegaron al hospital con un semblante muy diferente al de la etapa de estudios e intervenciones: se acercaron con sus hijos recuperados y, en algunos casos, varios años después de las operaciones.
Niveyro destacó que cada reencuentro tiene un significado especial para el equipo que sigue en el quirófano y mencionó a una de las primeras pacientes, operada cuando era una bebé prematura de 800 gramos. "Hoy verla con su vestido de princesa, más de 1 metro (de altura) y celebrando con nosotros y con los papás, la verdad que es muy emocionante y pega mucho en el corazón", cerró.
