Diez años llevando el agua al aula: la cifra que explica el fenómeno cordobés
Diez años después, la Escuela del Agua ya no es solo un programa educativo: con 11.171 docentes formados y presencia en 289 localidades, dejó de ser una materia para convertirse en una forma de mirar el territorio. Qué dejó el cierre del ciclo 2026.
La Escuela del Agua cerró su ciclo anual Agua y Cultura 2026 con un balance que dimensiona su recorrido: en una década llegó a 289 localidades de Córdoba y formó a 11.171 docentes. El acto se realizó en el Auditorio del Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos y reunió a educadores de distintos puntos de la provincia.
La jornada no fue un cierre más. Sirvió para presentar los proyectos que las comunidades educativas desarrollaron durante el año y para intercambiar experiencias acumuladas a lo largo de diez años de trabajo sostenido en torno a la cultura del agua.
El programa depende de la Administración Provincial de Recursos Hídricos (APRHI) y del Ministerio de Educación de Córdoba, y desde 2018 está coordinado por la APRHI.
Los números de una década
El recorrido del programa dejó cifras concretas: 289 localidades alcanzadas, 42 sedes en el territorio provincial, 400 proyectos con salida a la comunidad y 495 escuelas involucradas. Sumadas todas las acciones, pasaron por la propuesta 11.171 docentes.
Detrás de esos datos hay una idea que el programa sostiene desde el inicio: que el agua no sea solo un contenido para aprender dentro del aula, sino una puerta para investigar el territorio, detectar problemáticas locales y generar acciones concretas para su cuidado.
El trabajo articula a docentes, estudiantes, tutores y equipos técnicos, y busca vincular el conocimiento científico con la realidad de cada comunidad, con foco en la participación y el compromiso ambiental.
Qué proyectos se presentaron
Uno de los momentos centrales del encuentro fue el intercambio de las iniciativas desarrolladas durante el año. Hubo propuestas de concientización, juegos educativos, herramientas digitales y actividades pensadas para conocer mejor los recursos hídricos de cada zona.
Cada proyecto muestra cómo lo aprendido se traduce en acciones adaptadas a las necesidades de cada territorio, y cómo esas acciones trascienden las aulas para involucrar a las familias y a la comunidad.
Las palabras de los ministros
La actividad estuvo encabezada por el ministro de Infraestructura y Servicios Públicos, Fabián López, y el ministro de Educación, Horacio Ferreyra. También participaron el secretario de Infraestructura Hídrica, Edgar Castelló; el presidente de la APRHI, Guillermo Vilchez, y el vicepresidente Gonzalo Plencovich; los vocales Horacio Herrero, César Suaya y Bruno Aiassa; y el presidente de EINAT, Alejandro Lucas Bosch.
López puso el acento en el valor de la educación pública y en el esfuerzo que exige sostener el programa: “Poder hablar de 10 años de nuestra Escuela del Agua es muy valioso. Justamente en un momento donde no hay viento favorable a la educación pública, Córdoba se viene destacando y viene marcando un camino”.
El ministro también relacionó la trayectoria del programa con la identidad hídrica de la provincia: “Es muy importante aquello que trasciende lo particular y se transforma en una cultura de una provincia, como en este caso son los recursos hídricos de nuestro territorio”.
Ferreyra, por su parte, destacó la continuidad de las políticas educativas y contó que la experiencia de la Escuela del Agua sirvió de inspiración para otras formaciones: “Inspirados en la Escuela del Agua se pensó en la Escuela del Suelo, y tiene que ver con la mirada que tenemos sobre esta política: llevar conocimiento a muchos lugares a los que de otra forma no llega”.
Cómo funciona el programa
La Escuela del Agua es una iniciativa de los ministerios de Infraestructura y Servicios Públicos y de Educación de la Provincia de Córdoba. Está destinada a docentes y técnicos que trabajan la temática hídrica, y les ofrece cursos presenciales y virtuales, visitas, talleres, asesoramiento y acompañamiento, además de recursos didácticos como mapas, cuadernillos y materiales de apoyo.
Su enfoque parte de la realidad concreta de cada territorio: las cuencas, sus problemáticas y las particularidades de cada comunidad. La meta es fortalecer la cultura del agua y promover una gestión integrada con mirada regional, al tiempo que se fomenta la responsabilidad ciudadana y el diálogo entre instituciones.
En ese intercambio entre escuelas y localidades de toda la provincia se reconoce y se pone en valor la identidad de Córdoba, una historia que, como el programa, está estrechamente ligada al agua.