Día del Abogado: Sonia Arriarán cuestiona la aplicación de los derechos humanos en la Justicia argentina
En el Día del Abogado, Sonia Arriarán reclamó una Justicia que priorice los derechos fundamentales y advirtió que la reforma de 1994 aún no se aplica en la práctica diaria.
En el Día del Abogado, Sonia Arriarán, procuradora y abogada con 38 años de trayectoria, reflexionó sobre el ejercicio profesional y señaló una deuda pendiente del sistema judicial argentino: la protección efectiva de los derechos fundamentales.
Arriarán, egresada de la Universidad Nacional de Córdoba y magíster en Derecho Procesal Constitucional por la Universidad Nacional de Lomas de Zamora, ejerce de manera liberal y se desempeña como procuradora fiscal de la provincia de Córdoba.
“Una fuerte y profunda ética”
Para la abogada, ejercer la profesión implica mucho más que conocer las normas: supone responsabilidad profesional y social, estudio y actualización permanente, en sintonía con una realidad jurídica y social en constante evolución.
Pero, fundamentalmente, entiende que el ejercicio profesional debe estar atravesado por una dimensión ética. “Debe existir una fuerte y profunda ética, con asiento, principalmente, en el respeto y defensa de la verdad y de los derechos fundamentales”, sostiene.
La reforma de 1994 y lo que falta
Desde esa perspectiva, destaca la importancia de la reforma constitucional de 1994, que incorporó al artículo 75 inciso 22 los tratados internacionales de derechos humanos con jerarquía constitucional. Ese cambio significó también reconocer la relevancia de los tribunales internacionales especializados en derechos humanos para intervenir en determinados conflictos.
Sin embargo, considera que aquella evolución todavía no se trasladó plenamente a la práctica cotidiana de la Justicia argentina. Si bien existen fallos de tribunales internacionales en casos puntuales, entiende que su utilización como herramienta habitual continúa siendo una materia pendiente.
Justicia constitucional en la región
La mirada de Arriarán también pone el foco en la necesidad de fortalecer la Justicia constitucional. Recuerda que en distintos países de Latinoamérica existen sistemas especializados o salas constitucionales dentro de las cortes de mayor jerarquía, como ocurre en Perú, Chile, Ecuador, Colombia, Bolivia y Venezuela. Brasil, por su parte, cuenta con un sistema híbrido que permite al Supremo Tribunal Federal declarar la inconstitucionalidad de una ley o norma, incluso en abstracto.
Para la abogada, avanzar en ese sentido permitiría otorgar una protección más efectiva a los derechos que considera centrales dentro del orden jurídico. “Es materia pendiente, para no soslayar u olvidar los derechos más importantes: los fundamentales”.
Después de casi cuatro décadas de profesión, su mirada vuelve así sobre una idea principal: el Derecho no puede limitarse al conocimiento y aplicación de las normas, sino que debe constituirse en una herramienta para garantizar derechos, sostener la justicia y responder a las transformaciones de la sociedad.
Para sus colegas, elige una frase de Eduardo Couture que resume su propia concepción de la profesión: “Tu deber es luchar por el derecho, pero el día que encuentres en conflicto al derecho con la justicia, lucha por la justicia”.