Día de la Madre en Río Cuarto: el ticket promedio de los regalos y la apuesta de los comerciantes
Un comerciante de la Rivadavia lo resumió sin vueltas: "Esperemos que las compras de último momento nos salven". El ticket promedio de los regalos y los meses de caída que arrastra el sector, en una fecha clave.
Los comerciantes de Río Cuarto se aferran a una última carta para intentar remontar un año que, hasta ahora, les resultó esquivo: las compras de último momento por el Día de la Madre. La expectativa está puesta en que el movimiento de las horas finales alcance para recomponer una temporada que venía complicada.
El dato que manejan en el sector es concreto: el ticket promedio de los regalos ronda los 60 mil pesos. Con ese número como referencia, los locales esperan que la fecha, una de las más tradicionales del calendario junto al Día del Padre y la Navidad, funcione como un pequeño alivio.
Un año que viene en baja
El contexto no acompaña. Las ventas minoristas arrastran una tendencia negativa desde hace tiempo y los números lo reflejan. Según el Centro de Almaceneros, la caída del consumo alcanza el 8,3%, una cifra que expone las dificultades que atraviesan los hogares cordobeses a la hora de gastar.
A eso se suma el informe de Fedecom: en septiembre, las ventas minoristas retrocedieron 5,8% interanual. Y el panorama local tampoco escapa a la tendencia. De acuerdo con el Cecis, el comercio riocuartense acumula ya 17 meses de caída consecutiva.
La calle, entre la esperanza y la queja
Sobre la Rivadavia, una de las principales arterias comerciales de la ciudad, la ilusión se mezcla con la resignación. “Esperemos que las compras de último momento nos salven porque el año viene siendo malo”, confió a Puntal un comerciante de la zona.
Del otro lado del mostrador, la percepción no es muy distinta. “Se nota que las ventas están flojas porque cuando uno entraba a un negocio venían varios vendedores a atenderte”, observó un padre de familia que recorría el centro.
La jornada arrancó con poco movimiento, aunque con el correr de la mañana el panorama fue cambiando: al mediodía ya se veía más gente en la calle. Los comerciantes confían en que la cantidad de clientes se intensifique en las próximas horas y que ese empujón final les permita reactivar las ventas en sus negocios.