Día de la Madre en el Pueblo Viejo: el plan verdinegro que eligieron cientos de mamás
Muchas familias tenían la mesa servida para el Día de la Madre, pero un grupo de mamás eligió otro escenario: las tribunas del Hilario Sánchez, junto a sus hijos y con la verdinegra puesta. La costumbre que ya es tradición en el Pueblo Viejo.
El Día de la Madre no se festejó solo con almuerzos y reuniones familiares. En el Pueblo Viejo, muchas mamás cambiaron la mesa por las tribunas del Hilario Sánchez para alentar a San Martín junto a sus hijos en el partido frente a Temperley.
La postal se repitió en cada sector del estadio: camisetas verdinegras, cánticos compartidos y abrazos entre madres e hijos que hicieron del fútbol el escenario de su día.
Una costumbre que se hereda
Para varias de las presentes, no se trató de una excepción. Pasar el Día de la Madre en la cancha ya es un ritual que se repite cada temporada y que convierte cada partido en una excusa para compartir tiempo y sumar recuerdos.
La jornada mezcló la emoción del fútbol con el amor familiar, en una jornada donde la pasión por el Verdinegro se transmitió de generación en generación.
Porque el sentimiento también se aprende de la mano de mamá, en el Hilario Sánchez la celebración tuvo un condimento distinto: la certeza de que no hay mejor compañía para alentar que la de los hijos.