Di María y Coccaro, en duda para el clásico: la última vez que el Zorro jugó 90 minutos
El Fideo arrastra una pubalgia que lo limita hace varios partidos y el Zorro no completa un partido desde marzo. El parte médico deja una duda que mantiene en vilo a los hinchas.
La previa del clásico entre Central y Newell's ya tiene dos grandes interrogantes: las lesiones de Ángel Di María y Matías Coccaro. A una semana del partido en el Gigante de Arroyito, los cuerpos médicos de ambos clubes trabajan contrarreloj para que las figuras lleguen en condiciones. Mientras el Fideo arrastra una pubalgia que lo limita hace varios partidos, el Zorro sufre una molestia crónica en las pantorrillas que lo tiene a maltraer.
El encuentro está pactado para el 6 de septiembre y, aunque en los planteles evitan hablar del tema, en la ciudad ya se respira clima de clásico. Los hinchas especulan: ¿llegan óptimos? ¿Conviene que se guarden? La respuesta la tendrán los entrenadores, pero lo cierto es que ambos jugadores son piezas clave para sus equipos.
La pubalgia que no suelta a Di María
El propio Di María reconoció, tras el empate ante Talleres en Córdoba, que sufre una pubalgia desde hace varias semanas. Se trata de una inflamación en la región del pubis, muy común en deportistas de alto rendimiento. El especialista Colella explicó en radio La Red Rosario que “todos estos movimientos generan inflamación en los músculos abdominales bajos y aductores. Ahí empieza todo porque los aductores traccionan hacia abajo y los abdominales hacia arriba, se siente el dolor”.
La lesión no es inmovilizante, pero obliga a entrenamientos diferenciados, con foco en relajar la zona media y ganar flexibilidad. Colella aclaró que hoy se evitan las infiltraciones con corticoides y se apuesta a terapias regenerativas: “Las infiltraciones se hacen con agujas más finas y en zonas puntuales para evitar que la parte afectada sea agredida; además, se trabaja con frío”.
Las pantorrillas de Coccaro, un dolor crónico
En Newell's confirmaron oficialmente que Coccaro arrastra una lesión en las pantorrillas que se volvió crónica, es decir, que lleva más de tres meses. La última vez que completó los 90 minutos fue ante Acassuso por Copa Argentina, el 29 de marzo de 2026. El delantero siente molestias en el gemelo interno, una zona clave para los arranques explosivos y los giros.
Colella detalló que una lesión así produce “sensación de cansancio porque al músculo no le llega la suficiente cantidad de oxígeno” y que la recuperación no es rápida: “Para reparar el organismo hacen falta tres semanas. Y los músculos de la parte baja de la pierna tardan más en recuperarse”.
El parte médico no precisó en qué fase está la lesión del Zorro —si contractura, distensión o desgarro—, pero el cuerpo técnico lo tendrá en cuenta según el umbral de dolor que resista el futbolista. La decisión final quedará en manos de Kudelka, que deberá evaluar si arriesgarlo o preservarlo para el partido más importante de la ciudad.