Devoto se vacía: 1.400 presos ya duermen en Marcos Paz, pero una visita papal frenó el cierre total
Devoto parecía quedar vacía del todo con la mudanza de 1.400 presos a Marcos Paz. Pero un grupo de internos seguirá alojado allí: qué visita lo impide y cuándo se termina la desocupación.
El Gobierno pondrá este lunes el broche a la primera etapa de la salida de presos de la cárcel de Villa Devoto hacia el flamante Complejo Penitenciario Federal VIII de Marcos Paz. Ya se mudaron 1.400 internos, más del 90% de la población del penal porteño, según confirmaron fuentes oficiales.
El anuncio formal se hará en una conferencia de prensa que arrancará a las 10 en la propia cárcel de Devoto. La encabezará la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, que en las últimas semanas empezó a mostrarse más seguido ante los medios con apariciones breves.
La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, será de la partida. También estarán el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y la legisladora porteña de La Libertad Avanza Pilar Ramírez.
Un operativo con pulseras QR y seguimiento satelital
Para mover a esa cantidad de detenidos, el Ministerio de Seguridad montó un Comando Unificado Federal. Reunió a unos 1.000 funcionarios del Servicio Penitenciario Federal y a 600 efectivos de la Policía Federal, Gendarmería, Prefectura y la PSA.
Cada interno llevó una pulsera con código QR para registrar su recorrido desde que salió de Devoto hasta que entró a Marcos Paz. Los vehículos, en tanto, fueron vigilados por radio y por satélite. Los trasladados quedaron alojados en cuatro unidades de máxima seguridad del nuevo complejo, con capacidad para 2.232 detenidos.
El operativo arrancó el domingo de la semana pasada, amparado en la Resolución 1042/2026, que habilitó el complejo de Marcos Paz y ordenó que Devoto deje de operar como unidad penitenciaria. En esa primera jornada se reubicaron 326 internos; para el cuarto día la cuenta ya trepaba a 1.193, un 79,5% de la población. El resto se fue moviendo de a poco en los días posteriores.
“El avance marca un hito en el proceso de desocupación definitiva de Devoto y en la puesta en funcionamiento del nuevo complejo penitenciario de Marcos Paz”, resumieron desde el Gobierno.
Monteoliva ya había elogiado la velocidad del traslado en los primeros días. “Increíble”, lo calificó, y agregó: “Tantos años escuchamos que no se podía, que era imposible”. Desde el Ministerio aclararon que el proceso continuará “de manera gradual y bajo el máximo control” del SPF.
Quedan presos: la visita del papa León XIV demora el cierre
Devoto no quedó vacía del todo. Según contó la propia Monteoliva, entre 60 y 80 internos seguirán alojados allí hasta la visita del papa León XIV al penal, prevista para la segunda semana de noviembre. Después de ese encuentro se completará la mudanza.
La fecha final de la desocupación todavía no está definida: se aguarda para fines de este año o comienzos de 2027.
Un cierre acordado en 2018 y postergado durante años
El traspaso de Devoto se había pactado en un convenio firmado el 12 de marzo de 2018 entre Nación y Ciudad, en las gestiones de Mauricio Macri y Horacio Rodríguez Larreta. Por entonces se preveía concretar la mudanza en 2020, una vez terminadas las obras de Marcos Paz, pero el cronograma se estiró durante años.
El proceso volvió a moverse a principios de octubre, cuando Karina Milei, Santilli, Monteoliva y el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, firmaron el acta de recepción provisoria del nuevo complejo.
Qué pasará con los terrenos de Devoto
Con el predio desocupado, la próxima pulseada será política y legislativa. Los terrenos, de más de 48.000 metros cuadrados, siguen en manos del Estado nacional y la Legislatura porteña deberá aprobar su rezonificación.
El convenio contempla destinar el 65% a espacio público y el 35% a viviendas, además de un espacio de memoria por la masacre del Pabellón Séptimo, ocurrida en 1978. La inversión de la Ciudad en Marcos Paz se compensaría con un mecanismo económico e inmobiliario bajo la órbita de la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE), cuyos detalles aún no están definidos.
Foto: Presidencia