Deudas que ahogan: la alarmante cifra de crédito que los bancos otorgan en Catamarca
El referente de la CAC puso el foco en un mecanismo perverso de los bancos que empuja a las familias a un pozo del que es difícil salir. ¿Querés saber cómo funciona?
La crisis económica golpea con fuerza a los comerciantes y a las familias de San Fernando del Valle de Catamarca. La pérdida del poder adquisitivo, las tasas de interés asfixiantes y el aumento descontrolado de los costos fijos generaron un doble fenómeno: hogares sobreendeudados para cubrir consumos básicos y un preocupante éxodo de locales del centro hacia otros polos comerciales.
Sebastián Luna Guzmán, referente local de la Cámara Argentina de Comercio (CAC), advirtió que la morosidad crediticia alcanzó niveles críticos y que muchas personas terminan refinanciando deudas de tarjetas con intereses desmedidos. En diálogo con José Alsina Alcobért, en el programa “La Mañana en La Isla” (FM 107.9), el dirigente explicó que la gente no puede dejar de comprar insumos básicos y, ante la falta de efectivo, recurre a las tarjetas o a préstamos personales, lo que genera un endeudamiento en espiral.
Uno de los datos más contundentes que aportó Luna Guzmán tiene que ver con los límites que otorgan las entidades financieras: “a una persona con capacidad para gastar hasta un millón de pesos se le otorgan límites de 4 o 5 millones de pesos mensuales”. Según el referente, los bancos saben de antemano que el cliente no podrá afrontar los pagos y que acumulará dos o tres tarjetas en su billetera.
El centro se vacía
La tradicional peatonal Rivadavia y sus alrededores muestran cada vez más locales vacíos. La combinación de bajas ventas con la suba de alquileres, luz y agua obliga a los comerciantes a buscar alternativas fuera del casco céntrico o, en el peor de los casos, a bajar las persianas definitivamente. “Frente al aumento constante de los costos fijos y la caída de las ventas, el comerciante busca alternativas: la principal es salir del casco céntrico, que hoy resulta sumamente costoso, para radicarse en nuevos polos comerciales”, sostuvo Luna Guzmán.
El dirigente también marcó una diferencia con otras jurisdicciones: mientras que Buenos Aires, Misiones y las provincias del sur ya fijaron topes de endeudamiento, Catamarca no tiene iniciativas legislativas de contención. Ante este vacío, advirtió que el Estado debe actuar con cautela si intenta “rescatar” deudas privadas con fondos públicos, para evitar que el costo del sistema financiero recaiga sobre las arcas provinciales. En su lugar, reclamó programas profundos de educación financiera.
El sistema financiero, ¿único ganador?
Para Luna Guzmán, el sistema financiero es el gran responsable del sobreendeudamiento. “Las entidades otorgan mayores posibilidades de compra, sabiendo de antemano que el cliente no podrá afrontar los pagos”, explicó. Y agregó: “Una vez que las personas se endeudan, los mismos bancos les cobran altísimos intereses por refinanciar sus deudas”.
En ese sentido, el referente de la CAC fue contundente: “El sistema financiero es el único ganador, ya que actúa como el generador del sobreendeudamiento y, al mismo tiempo, como el encargado de cobrar costosas refinanciaciones para solucionar un problema que él mismo causó”.