Detuvieron a un padre por el brutal crimen de su hijo de 4 años: lo que encontraron bajo la casa
Lo que confesó el padre tras ser detenido y el macabro hallazgo que estremeció a Aberdeen. Los detalles del caso que nadie esperaba.
Un escalofriante caso conmociona a Aberdeen, Estados Unidos: Jacob Scott Bevins, de 36 años, fue arrestado acusado de asesinar a su propio hijo de 4 años y enterrar su cuerpo en el jardín de la vivienda donde vivían. La policía halló los restos del pequeño Aiden Bevins tras un año de búsqueda.
Según informaron las autoridades, el viernes 5 de junio detuvieron a Bevins y lo trasladaron a la cárcel del condado de Grays Harbor. Enfrenta múltiples cargos: homicidio en segundo grado, homicidio por abuso, homicidio culposo, agresión a un menor, disposición ilegal de restos humanos y declaraciones falsas a funcionarios públicos.
¿Cómo se destapó el macabro secreto?
La investigación arrancó el 12 de mayo, cuando los oficiales se acercaron a Bevins por la denuncia de desaparición de su hija de 6 años. Aunque la nena estaba a salvo con su madre, los agentes notaron la ausencia de Aiden Scott Bevins, el hijo menor.
En un primer momento, Bevins aseguró que el nene estaba con familiares en otro estado, pero los parientes negaron haberlo visto. Ante las contradicciones, la policía lo interrogó nuevamente y el hombre terminó confesando que había golpeado a su hijo en la cabeza y lo mató. Luego intentó cambiar su versión, diciendo que el chico se había caído mientras lo perseguía al baño.
El hallazgo del cuerpo
El 15 de mayo, los restos de Aiden fueron encontrados dentro de una bolsa de basura, enterrados debajo de la casa familiar. Los peritos confirmaron que el nene murió por un fuerte golpe en la cabeza, una lesión incompatible con la explicación del padre.
Vecinos de la zona quedaron consternados. “Mi hija vio tierra removida entre el árbol y la casa. Tengo nietos que juegan acá, no los voy a dejar volver”, contó Tammy Pratt, residente de un dúplex cercano.
Denuncias previas y alertas ignoradas
Tanto Aiden como su hermana habían pasado por el sistema de adopción y cuidado temporal antes de regresar con sus padres biológicos. Los antiguos tutores, Gary y Magali Lopez, revelaron que alertaron en varias ocasiones a los servicios de protección infantil sobre el estado de salud y la seguridad de los chicos.
El caso generó un fuerte impacto en la comunidad y reavivó el debate sobre el seguimiento a familias con antecedentes de violencia y la protección de los menores en situaciones de riesgo.