Detuvieron a un hombre con hachas grabadas con los nombres de las hijas de Máxima y una inquietante frase
Detuvieron en La Haya a un hombre de 33 años que portaba hachas con los nombres de las princesas Amalia y Alexia y frases nazis. Planeaba un ataque contra las hijas de la reina Máxima.
Un hombre de 33 años fue detenido en La Haya acusado de planear un ataque contra las princesas Catharina-Amalia (22) y Alexia (20), hijas de la reina Máxima. El caso salió a la luz esta semana y generó alarma en Países Bajos.
Según The Telegraph, el sospechoso fue capturado en febrero mientras portaba dos hachas con inscripciones inquietantes: los nombres “Alexia”, “Mossad” y la frase nazi “Sieg Heil”. También llevaba una nota manuscrita con los nombres de las princesas y las palabras “baño de sangre”.
Por privacidad, la fiscalía no difundió la identidad del detenido ni detalles del motivo. El lunes próximo se realizará una audiencia procesal.
Un historial de amenazas y miedo para la familia real
El arresto coincidió con la presencia pública de Amalia y Alexia en el King’s Day en Dokkum, el 27 de abril. No es la primera amenaza: en 2022, Máxima sacó a Amalia de su residencia estudiantil en Ámsterdam por temor a un secuestro.
En aquel momento, la policía interceptó comunicaciones de la Mocro Maffia que planeaban un ataque contra la princesa y el entonces primer ministro Mark Rutte. “Tiene consecuencias enormes para su vida. No puede vivir en Ámsterdam ni salir a la calle”, lamentó Máxima.
Amenazas, acoso y una vida bajo custodia
En 2021, Amalia rechazó un subsidio estatal de casi dos millones de dólares anuales. A los 16 años, fue víctima de amenazas de muerte y abuso sexual en redes sociales. El responsable, Wouter G., fue condenado a tres meses de prisión.
El trasfondo del caso y el hermetismo oficial
Las autoridades no revelaron si el detenido actuó solo o tuvo cómplices. La familia real no tiene vínculos con la comunidad judía, pese a las referencias antisemitas halladas. El caso reavivó la preocupación por la seguridad de la Casa de Orange-Nassau en un contexto de creciente violencia y discursos de odio en Europa.


