Detuvieron a la hermana del joven secuestrado y torturado en Córdoba: ya son ocho los arrestados
La hermana de la víctima pasó de encabezar una movilización a ser detenida. ¿Qué fue lo que encontraron los investigadores?
La fiscal Juliana Companys ordenó la detención de Magalí Beltrán, hermana de Carlos Beltrán, el joven que denunció haber sido secuestrado y torturado en Villa María. Con esta nueva medida, el caso suma ocho personas arrestadas, aunque no todas enfrentan las mismas acusaciones.
Carlos Beltrán, de 22 años, continúa internado en una sala intermedia del hospital local tras salir de terapia intensiva. Su evolución es favorable, pero los médicos siguen de cerca el traumatismo de cráneo y las secuelas psicológicas que le dejó el violento episodio.
¿Quiénes son los nuevos detenidos?
Además de Magalí, la fiscal también ordenó detener a un primo de Carlos y a dos excuñados de la familia. Todos están acusados de haber participado en el incendio de la casa ubicada en barrio La Calera, el mismo lugar donde, según la causa, el joven habría sido retenido contra su voluntad, golpeado y torturado.
Cuatro de los ocho detenidos están imputados por privación ilegítima de la libertad y lesiones, mientras que los restantes son investigados por el incendio de la propiedad y por incidentes ocurridos durante los operativos policiales.
De reclamar justicia a estar detenida
La detención de Magalí Beltrán sorprendió porque apenas unas horas antes había encabezado una movilización frente a los Tribunales de Villa María. Allí reclamó que todos los responsables fueran detenidos y sostuvo que el ataque contra su hermano fue una verdadera tortura. Además, rechazó la versión que indicaba que el conflicto se originó por el robo de un celular y aseguró que el teléfono pertenecía a Carlos.
Ahora, la joven pasó de ser una de las voces más visibles del reclamo familiar a quedar detenida por una causa paralela que investiga el incendio de la casa donde presuntamente ocurrió la agresión.
Un celular, una reunión y violencia extrema
La reconstrucción sostiene que Carlos Beltrán se reunió a tomar alcohol con cuatro conocidos en la casa del principal acusado. En ese encuentro surgió una situación vinculada a un celular, que todavía no fue esclarecida del todo. Mientras una hipótesis indica que Beltrán fue acusado de haber robado el aparato, su familia sostiene exactamente lo contrario: que intentaron quitárselo por la fuerza y que la brutal agresión se desató cuando él se negó a entregarlo.
Desde la fiscalía señalaron que los agresores golpearon al joven entre varios hasta dejarlo inconsciente. Un vecino habría intentado intervenir, aunque finalmente los acusados abandonaron el lugar y avisaron a la familia para que fueran a buscarlo.
“Lo daban por muerto”
La madre de Carlos, Mónica, relató que su hijo salió el sábado a la noche a un cumpleaños y después fue invitado a la casa de uno de los detenidos. Al día siguiente, al notar que no volvía, comenzó a buscarlo. Cerca del mediodía del domingo, una pareja llegó corriendo a su casa para avisarles que el joven estaba retenido. “Por favor, hay un lugar donde está tu hijo. Toda la gente lo quiere sacar de la casa pero no le permiten salir. Lo tienen secuestrado, lo daban por muerto”, recordó que le dijeron.
Cuando su esposo y su hija llegaron al domicilio encontraron una escena que, según describieron, era “horrorosa”. La mujer aseguró que su hijo presentaba heridas en todo el cuerpo, cortes en la cabeza y en las manos, además de múltiples golpes provocados con objetos contundentes. “Era sangre, era horror lo que se veía ahí. Estaba en el fondo de la casa, en un charco de sangre, más muerto que vivo”, relató.