Destrozaron a palazos una gruta de la Virgen en Centenario y los vecinos estallaron
No fue un simple acto de vandalismo: el ataque dejó una imagen que conmocionó a todo el barrio y un pedido urgente a las autoridades.
Desconocidos atacaron a palazos la gruta de la Virgen de Lourdes en el Barrio Parque de Centenario, en un hecho que generó una profunda indignación entre los vecinos. El espacio de oración, ubicado sobre la calle Juan de las Heras, sufrió severos daños en su estructura y en la imagen principal.
Pese a contar con rejas perimetrales para resguardar las figuras, los vándalos utilizaron palos de gran tamaño para vulnerar la protección y golpear el altar. Según informó Centenario Digital en diálogo con los vecinos, la violencia de los golpes hizo que la estatua principal cediera y cayera contra la mampostería de ladrillos. Además, rompieron elementos decorativos y ofrendas depositadas en el nicho.
Preocupación comunitaria y pedido de patrullajes
El ataque derivó en un inmediato reclamo de los habitantes del sector hacia las autoridades. Los vecinos señalaron que estos hechos ocurren en un contexto de marcada inseguridad durante la noche y la madrugada, y que grupos de jóvenes y menores suelen reunirse en las inmediaciones para consumir bebidas alcohólicas y otras sustancias.
Ante esta situación, la comunidad del Barrio Parque solicitó de manera urgente que se incrementen los patrullajes y la presencia de efectivos en la zona, para devolver la tranquilidad al vecindario y evitar que se repitan actos vandálicos contra los espacios comunitarios.
Otro hecho de vandalismo: un colectivo atacado a piedrazos
Este lunes, un colectivo de la línea 10 fue atacado a piedrazos en Neuquén mientras realizaba su recorrido. El hecho no dejó personas heridas y el chofer logró completar el trayecto antes de dirigirse a la base de la empresa. Según la información aportada, uno de los proyectiles impactó contra la unidad, pero ningún pasajero ni el conductor resultaron heridos.
Por el momento no trascendieron mayores detalles sobre el lugar exacto del ataque ni sobre quiénes arrojaron las piedras. El episodio vuelve a poner en evidencia una problemática que afecta a las unidades del transporte público y que puede generar riesgos tanto para los pasajeros como para los trabajadores.