Destituyeron a un juez federal en Rosario y el fiscal que lo investigó lanzó una advertencia que complica a más de uno
La destitución de Salmain parecía cerrar un capítulo, pero el fiscal que lo investigó advirtió que la red sigue creciendo. Y una diputada apuntó contra los que miraron para otro lado durante años: “Nadie se dio cuenta”.
El fiscal federal Federico Reynares Solari aseguró que la trama de corrupción en la Justicia Federal de Rosario no termina con la destitución de Gastón Salmain: “tiene ramificaciones y también va para arriba”. Lo dijo en diálogo con Radiópolis, por Radio 2, donde describió un entramado de operadores que influían en las causas mediante “contactos subterráneos”.
Reynares Solari viene de investigar tanto a Salmain como al exjuez Marcelo Bailaque. Según explicó, esas personas “no tenían una función aparente”, pero de todos modos intervenían en la resolución de los expedientes. Sus movimientos no se daban en audiencias públicas ni quedaban asentados en los procedimientos formales.
La primera señal de alarma
El fiscal recordó que una de las primeras alertas saltó cuando Salmain fue designado subrogante en una causa penal vinculada al contador Carlos Andrés Vaudagna. Al día siguiente, el propio Salmain pidió una pericia telefónica específica. Esa actuación les resultó sospechosa por el interés inmediato de un juez del fuero civil en esa evidencia.
Durante mucho tiempo, según Reynares Solari, el sistema judicial se resistió a aceptar que ciertas decisiones de colegas pudieran responder a delitos. Lo atribuyó a una “solidaridad corporativa malentendida”. Como ejemplo, contó que en una audiencia la fiscalía le reprochó a Bailaque una reunión con Vaudagna en la que, de acuerdo con la acusación, se había organizado una de las maniobras investigadas.
El exjuez contestó recordando que el propio Reynares Solari había participado de un asado. El fiscal fue tajante: haber compartido ese encuentro no condicionaba su obligación de investigar. “Eso no es romper el compañerismo, es cumplir la función que yo estoy cumpliendo”, afirmó.
El nuevo sistema procesal como factor clave
“No me parece casual que todos estos casos se hayan destapado con el nuevo sistema procesal”, sostuvo Reynares Solari. Remarcó que la publicidad de las audiencias obliga a sostener ante las partes explicaciones que antes quedaban guardadas dentro de los expedientes. También cuestionó que los controles institucionales no se hubieran activado.
El fiscal dejó abierta la posibilidad de que, en algunas de las maniobras investigadas, quien pedía dinero no fuera el beneficiario final. Y apuntó contra una concepción de la función judicial desconectada de los problemas de Rosario: “Era como que no había una idea de que lo que nosotros hacíamos influía sobre la realidad”.
“La punta del iceberg”
La diputada provincial socialista Lionella Cattalini, del bloque Unidos, consideró que la destitución de Salmain es “una gran noticia para la ciudad de Rosario”. Pero advirtió que los casos conocidos son solo “la punta del iceberg”. En el mismo programa, sostuvo que la trama se extiende hacia empresarios, operadores y otros integrantes del Poder Judicial.
Cattalini cuestionó que no se hubiera detectado el antecedente de la cesantía de Salmain durante los concursos en los que participó. “Finalmente le aprobaron su pliego y nadie se dio cuenta de que esto había ocurrido”, señaló. Reclamó que las investigaciones avancen sobre las posibles complicidades.
La legisladora pidió mayor transparencia en la selección de magistrados y procedimientos más rápidos para enjuiciarlos. También cuestionó que Salmain y Bailaque cumplan las medidas de detención bajo arresto domiciliario y reclamó que se defina la fecha del juicio a este último.