Despidos masivos en Granja Tres Arroyos: la Provincia intervino y ordenó reincorporar a 1.200 trabajadores
La Provincia frenó los despidos y obligó a la empresa a reincorporar a los cesanteados. ¿Qué pasará ahora con los 1.200 trabajadores que quedaron en la calle?
El Ministerio de Trabajo bonaerense dictó la conciliación obligatoria en el conflicto que estalló por los despidos en las plantas de Granja Tres Arroyos y Wade. La medida, que alcanza a 1.200 trabajadores y obliga a la empresa a reincorporar a los cesanteados, fue el resultado de una audiencia que se realizó esta semana entre los representantes de las compañías y el Sindicato de la Industria de la Alimentación de la Provincia de Buenos Aires (STIAPBA).
Según informaron fuentes oficiales, la conciliación regirá por un plazo de 15 días hábiles, con posibilidad de una prórroga de cinco días adicionales. El objetivo es doble: por un lado, garantizar la paz social en las zonas afectadas; por el otro, abrir un canal de negociación que permita destrabar el conflicto y encontrar una salida que preserve las fuentes de trabajo.
¿Cuántos despidos hay en cada planta?
El impacto de la decisión de la empresa golpea con fuerza en distintos puntos de la provincia. En Capitán Sarmiento, la planta local dejó afuera a 700 trabajadores; en Pilar, fueron 50 los cesanteados, mientras que en Esteban Echeverría el número asciende a 450. En total, son 1.200 las familias que quedaron en la calle a la espera de una solución.
En la audiencia también participaron el subsecretario de Comercialización del Ministerio de Producción bonaerense, Ariel Aguilar; la intendenta de Capitán Sarmiento, Fernanda Astorino Hurtado; y Alejandro Bonomo, en representación de la intendencia de Esteban Echeverría. La presencia de los funcionarios da cuenta de la dimensión política y social que adquirió el conflicto.
Ayuda alimentaria y un pago adelantado
Mientras avanza la negociación, se acordó una medida de alivio inmediato para los trabajadores despedidos: la donación de 1.000 cajones de pollo y el pago de un dinero a cuenta, que se hará efectivo durante la próxima semana. Son gestos concretos que buscan contener la emergencia mientras se define el futuro laboral de los cesanteados.
La próxima audiencia entre las partes está prevista para el jueves, en el marco de la conciliación obligatoria. Allí se intentará avanzar hacia una resolución definitiva del conflicto y, sobre todo, evitar que los puestos de trabajo se pierdan para siempre.
El conflicto viene de antes
La crisis en Granja Tres Arroyos no es nueva. La empresa arrastra una situación financiera y productiva delicada, que se tradujo en cierres, suspensiones, salarios impagos y, finalmente, despidos masivos.
El primer gran estallido se produjo en la planta La China, en Concepción del Uruguay, Entre Ríos, que fue cerrada por tiempo indeterminado a fines de mayo. Esa medida dejó en riesgo unos 950 puestos de trabajo y llegó después de meses de dificultades operativas y reclamos por la falta de pago de salarios.
Los trabajadores habían denunciado atrasos en los haberes: la empresa llegó a adeudar parte de la segunda quincena de abril y la totalidad de la primera quincena de mayo. Para evitar despidos, se había acordado una reducción de la jornada laboral, pero la medida no alcanzó.
En agosto, el conflicto escaló de nuevo cuando la firma despidió a más de 250 trabajadores de la planta entrerriana. Desde la compañía justificaron las desvinculaciones por la caída de las exportaciones, la sobreoferta en el mercado interno y el aumento de los costos.
La Secretaría de Trabajo de Entre Ríos intervino y dictó la conciliación obligatoria, además de ordenar la reincorporación de los despedidos. Sin embargo, los empleados denunciaron que la medida no se cumplía y que no podían ingresar a la planta.