Despiden a Julio Daviña: el dirigente que puso 7.000 dólares para salvar a Brown
Siete mil dólares de sus propios ahorros y una decisión que definió el futuro de un club. Julio Daviña murió a los 96 años y el deporte misionero despide a un dirigente que dejó huella.
Julio Roberto Daviña murió ayer a los 96 años y el deporte misionero llora a uno de sus dirigentes más emblemáticos. Su nombre quedó atado para siempre a Jorge Gibson Brown de Villa Urquiza, el club al que salvó de la quiebra y al que siguió ligado hasta el final.
La noticia se confirmó ayer por la tarde. Una enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) fue deteriorando su salud con los años hasta el desenlace.
Daviña no fue un dirigente más. Presidió la Comisión Municipal de Boxeo y ocupó la titularidad del Concejo Deliberante de Posadas, entre otros cargos de peso en la función pública y en el deporte.
El club de sus amores y una tribuna con su nombre
Su vínculo con Brown de Villa Urquiza fue total. El estadio ‘Salvador Nosiglia’ tiene una de sus tribunas bautizada en su honor, un reconocimiento que refleja lo que significó para la institución.
Hace no mucho tiempo, este medio lo entrevistó en su casa y Daviña repasó su historia con la memoria intacta.
“Los juegos políticos también tuvieron su lugar. Brown siempre remó en contra de la marea. Cuando gobernaban la provincia los peronistas, los dirigentes del club seguían la línea del radicalismo, y viceversa”, relató.
Los 7.000 dólares que cambiaron la historia del club
El momento más crítico llegó en 1991. El club arrastraba juicios laborales con fallos en contra y entró en estado de remate. Daviña, que en ese entonces era presidente del Concejo Deliberante de Posadas, tomó una decisión que lo marcaría para siempre.
“El club fue sometido a juicios laborales, todos con fallos a favor del trabajador. El club entró en estado de remate en 1991. En mi vida lo único que tuve como ahorro eran siete mil dólares. Había que reunir 21 mil. Los invertí y salvamos el club… todavía soy dirigente, de alma”, contó.
Así, con sus ahorros personales, puso el hombro para que Brown no desapareciera. La historia lo recuerda como el hombre que evitó el remate y sostuvo la institución cuando todo parecía perdido.
El deporte de Misiones está de luto. Julio Daviña se fue a los 96 años, pero su legado sigue vivo en cada rincón del club que amó.