Despedía a su hermano mientras el tornado le volaba el techo de su casa
El tornado le arrancó el techo de su casa y también el de su hijo. Pero mientras intentaba reconstruir todo, Nilse tuvo que despedir a su hermano menor, la persona que siempre estaba para ayudar a la familia. Lo que contó sobre él rompe el alma.
Nilse María Chagas perdió a Demecio Monteiro, su hermano menor, en el tornado que azotó una zona rural de San Pedro. La misma tormenta que se llevó su vida destruyó los techos de dos viviendas familiares.
El viernes, un tornado arrasó una zona rural de San Pedro y dejó como saldo la muerte de Demecio Monteiro, de 42 años. Su hermana, Nilse María Chagas, de 64, lo despidió entre lágrimas y recordó el vínculo que los unía.
“Él es mi hermano menor, tomé muy mal. Porque es mi hermano menor y siempre estaba conmigo”, contó Nilse. Según relató, Demecio fue un apoyo clave cuando uno de sus hijos atravesó un problema de salud. “Siempre mi hermano y siempre estaba con nosotros acá ayudando a nosotros”, expresó.
Demecio no tenía esposa ni hijos. Trabajaba en Sacha y, además, se ocupaba del cuidado de su padre. “Él era el que cuidaba, cuidó hasta el final”, señaló su hermana, que lo describió como un hombre trabajador y muy comprometido con la familia.
Durante el velorio, vecinos y compañeros de trabajo se acercaron para acompañar a la familia. “Sí, bastante gente de Sacha tenía bastante gente. Bien acompañado, nada que se diga”, destacó Nilse.
La familia encontró contención en la fe. Aunque Demecio no era evangélico, sus familiares sí profesan esa religión y despidieron sus restos con oraciones y cantos. “Nosotros evangélicos, él no, nosotros evangélicos”, explicó.
El tornado también destruyó su casa
A la pérdida de su hermano se sumó el daño que la tormenta causó en su propia vivienda. El tornado arrancó el techo de la casa de Nilse y también afectó la de su hijo.
“Con mucho miedo porque sacó el techo y caía palos arriba del techo, mojó todos los forros de cama, llevó el tanque de agua, quedamos sin tanque, cortó la luz. Todo un tema”, relató sobre los momentos que vivieron durante el temporal.
En total, dos viviendas de la familia quedaron sin techo. “La mía y la de mi hijo también, que voló el techo”, contó.
Tras el temporal, vecinos y personal municipal se acercaron para colaborar con la reconstrucción. La familia recibió chapas y asistencia para comenzar a reparar los daños. “Ahora están trabajando. Gracias a Dios están trabajando”, señaló Nilse.
En medio de la tragedia, la mujer rescató un aspecto fundamental: tanto ella como el resto de sus familiares lograron sobrevivir al fenómeno meteorológico. “Eso es lo bueno, que estamos con vida nosotros”, afirmó.
Mientras la familia intenta reconstruir sus viviendas y afrontar la pérdida de Demecio, el acompañamiento de la comunidad se convirtió en uno de los principales sostén durante las horas más difíciles.
