Desaparecieron 700 vacas en las islas y el encargado del campo se esfumó: lo que hallaron en la costa
El dueño de un campo isleño descubrió que le faltaban 700 vacas y el encargado desapareció. ¿Qué encontraron en los controles fluviales?
En un operativo conjunto entre el Comando de Prevención Rural y Prefectura, las autoridades inspeccionaron embarcaciones y animales en busca de pistas sobre el robo de 700 vacunos en un campo isleño de 6000 hectáreas entre San Pedro y Baradero. Durante los controles, encontraron bovinos con marcas presuntamente adulteradas.
El laberinto de riachos y humedales del delta del Paraná fue el escenario de uno de los mayores abigeatos de la región. El propietario del establecimiento descubrió el faltante al realizar el encierro para la vacunación sanitaria obligatoria: de 1150 animales, solo quedaban 450. El encargado del campo, que vivía en la isla, desapareció ese mismo día sin dejar rastro.
¿Quién es el principal sospechoso?
La brusca interrupción de la comunicación por parte del trabajador encendió las alarmas en la Fiscalía. Se convirtió en el principal sospechoso bajo la hipótesis de que habría actuado como “entregador” de la hacienda. Las autoridades lo buscan intensamente.
Cerrojo costero y la ruta del río
Ante la magnitud del hecho, el CPR de Baradero montó un operativo en la costa cerca de la planta de Atanor, con apoyo de Prefectura. Con lanchas y guardacostas, revisaron cada embarcación sospechosa, verificando guías de transporte y marcas en los animales. Se sospecha que los delincuentes extrajeron los vacunos de forma fragmentada, usando el río como autopista hacia puertos clandestinos.
La geografía del área, cerca de La Tosquera y Papel Prensa, facilita el ocultamiento. Los investigadores creen que los animales fueron llevados a tierras vecinas o cargados en camiones en playas desiertas. La logística requiere barcos, baqueanos y una red comercial para colocar la carne en el mercado.
La causa está bajo secreto de sumario. Mientras la costa sigue blindada, los investigadores rastrean los movimientos del encargado prófugo y buscan a los financiadores del golpe. Los productores locales esperan respuestas ante la vulnerabilidad de las fronteras fluviales.

