Desalojo pacífico en Neuquén: cómo fue el operativo en la toma “La Rosa”

La Policía desarmó la toma “La Rosa” sin incidentes: las notificaciones por usurpación y el miedo a una causa penal fueron claves para que la gente se fuera sola. ¿Qué pasó con los que resistieron?

· 3 min de lectura
Desalojo pacífico en Neuquén: cómo fue el operativo en la toma “La Rosa”
Desalojo pacífico en Neuquén: cómo fue el operativo en la toma “La Rosa”

Con la sola amenaza de una causa penal por usurpación, la Policía desarmó este jueves la toma “La Rosa” en un predio privado de Neuquén sin registrar incidentes. El operativo comenzó a las 8 de la mañana y para el mediodía el terreno de más de seis hectáreas ya estaba prácticamente vacío.

Alrededor de 80 efectivos, entre ellos personal del GEOP con chalecos reflectantes, ingresaron al predio ubicado en Pedro Genco y Fogwill para ejecutar la orden de desalojo. Según pudo constatar LM Neuquén, el clima fue de tensión pero no hubo forcejeos ni corridas: la mayoría de los ocupantes se retiró por sus propios medios.

La orden judicial y las notificaciones

El desalojo fue ordenado por el juez Juan Manuel Kess a pedido del fiscal Juan Narváez. Desde temprano, el Ministerio Público Fiscal notificó a los ocupantes por el delito de usurpación, lo que hizo que muchos decidieran irse antes de que llegara la policía.

El fiscal se acercó al predio alrededor de las 13.30, cuando ya estaba vacío, y saludó a los comisarios a cargo del procedimiento.

Casillas desarmadas y vecinos que colaboraron

Los efectivos empezaron a desarmar las estructuras precarias de madera, chapas y lonas. En el descampado se veía a la policía retirando palos y nylon, mientras una nube de polvo se levantaba con cada tablón que caía.

Muchos vecinos se quedaron con sus colchones tirados en el piso, sin tiempo ni lugar a dónde llevarlos. Otros, en cambio, ayudaron al operativo juntando pertenencias o despejando el lugar. Entre los que esperaban para retirarse había bebés, madres y niños, pero la jornada transcurrió en orden: incluso se vio a algunos sacándose selfies, como quien documenta el cierre de una etapa.

La salida fue tranquila: algunos cargaron bolsones de nylon con lo poco que pudieron salvar; otros dejaron plantados, cerca del espejo de agua que da nombre a la zona, los postes de madera que iban a sostener alguna vivienda y que nunca llegaron a usarse.

El miedo a la causa penal, el verdadero disuasivo

Más que la presencia policial, lo que terminó convenciendo a los ocupantes de irse fue el temor a quedar con un antecedente judicial. Después de que trascendieran las notificaciones por usurpación y la detención de tres personas señaladas como parte de la organización de la toma, buena parte de las familias optó por no arriesgarse.

“Nadie quiere tener una causa”, resumió una fuente policial presente en el operativo, en lo que terminó siendo la advertencia más efectiva de la jornada.

Hacia el mediodía, el predio quedó con tierra removida, restos de basura, colchones abandonados y algunas pertenencias como único rastro de la ocupación. El terreno pertenece a una entidad intermedia y la denuncia la hizo el dueño de un desarrollador, donde se construirán dúplex familiares.

Más para leer

Narcotráfico en Vaca Muerta: la Policía mostró lo que pocos ven en el taller de Vista Energy
Policiales
El allanamiento en Melipal que terminó con 15 bicicletas y un dato inesperado
Policiales
Entraron a un parador de Villa Pehuenia y la Policía descubrió el dato que los complica
Policiales
Allanaron una casa en Confluencia por una denuncia y se toparon con algo más que un arma
Policiales
La camioneta del Gobierno neuquino volcó en la Ruta 40: los cinco ocupantes terminaron en el hospital
Policiales
Un policía quedó imputado por la fuga de cuatro presos de una unidad de detención
Policiales