Derribaron 14 postes para llevarse casi 2 km de cable de cobre de un yacimiento petrolero
¿Cómo lograron llevarse casi 2 kilómetros de cable de cobre sin ser detectados? Los detalles de un robo que dejó helada a la industria petrolera.
Un golpe millonario sacudió la tranquilidad de la zona petrolera santacruceña. Delincuentes derribaron 14 postes y se alzaron con casi dos kilómetros de cable de cobre de un yacimiento ubicado a pocos kilómetros de Pico Truncado. La Justicia ya investiga cómo lograron transportar un botín de semejante magnitud.
El hecho ocurrió durante la madrugada del miércoles 29 de julio de 2026, cuando los malvivientes cortaron el suministro eléctrico del predio para operar sin ser detectados. Aprovechando la oscuridad, derribaron 14 postes del tendido eléctrico y extrajeron el cableado de cobre, un material de alto valor en el mercado negro.
¿Cómo actuaron los ladrones?
Según las primeras pericias, los delincuentes planificaron el ataque con precisión. Primero interrumpieron la energía de la empresa, dejando sin vigilancia eléctrica el sector. Luego, con maquinaria pesada o herramientas de corte, tumbaron los postes uno por uno y arrancaron el cable de cobre.
El operativo requirió una logística importante: el cable robado suma casi dos kilómetros de extensión, un volumen que no pasa desapercibido. Los investigadores sospechan que los autores contaron con vehículos de gran porte para transportar el material hasta un lugar de acopio.
La investigación en marcha
Personal de la Policía de Santa Cruz y peritos de la Justicia trabajan en el yacimiento para recolectar huellas, rastros de vehículos y cualquier indicio que permita identificar a los responsables. También analizan cámaras de seguridad de la zona y posibles testigos.
El robo de cable de cobre es un delito recurrente en la región patagónica, pero la magnitud de este golpe lo convierte en uno de los más importantes de los últimos años. Las empresas petroleras ya habían denunciado pérdidas millonarias por hurtos similares, aunque ninguno de esta escala.
Las autoridades no descartan que el cable robado haya sido vendido a chatarrerías o fundiciones ilegales, donde el cobre se paga a buen precio. Mientras tanto, la compañía afectada evalúa los daños y refuerza la seguridad en sus instalaciones.