Derogan el estacionamiento medido en la capital: ahora buscan un sistema que incluya a los cuidacoches
El Concejo derogó la ordenanza del estacionamiento medido y ahora busca un sistema que incluya a los cuidacoches. ¿Cómo será el nuevo esquema?
El Concejo Deliberante de San Miguel de Tucumán derogó la ordenanza que habilitaba el estacionamiento medido, pero no cierra la puerta a un nuevo sistema. La discusión ahora gira en torno a un modelo que ordene el tránsito sin dejar afuera a los trabajadores informales que hoy cuidan autos en la calle.
La decisión llegó después de que la Corte Suprema de Justicia de Tucumán ratificara la nulidad del contrato de concesión. A eso se sumó la anulación de la Ordenanza N° 4.758, sancionada en abril de 2015, que había dado marco legal a la licitación. La intendenta Rossana Chahla ya había anticipado en abril que se evaluaban alternativas, priorizando la realidad económica de los vecinos.
¿Qué pasará con los cuidacoches?
El presidente del bloque Peronismo de la Capital, Ernesto Nagle, puso el tema sobre la mesa: existe un “compromiso público” para integrar a los cuidacoches al sistema formal. La idea es “dignificar una actividad” que ya existe, pero por fuera de la ley. En la misma línea, el concejal Gastón Gómez (Libres del Sur) pidió que el debate no se limite a la recaudación, sino que aborde la economía popular y la integración laboral.
Sin embargo, no todos los cuidacoches son vistos con buenos ojos. El radical Federico Romano Norri denunció abusos: hay personas que exigen entre $3.000 y $10.000 a conductores, especialmente a mujeres, usando la coerción. Aunque aclaró que también hay trabajadores respetuosos, pidió un control más estricto en la calle.
El caos del tránsito, según los concejales
Gustavo Cobos (UCR) describió la situación en el casco histórico como “una búsqueda del tesoro”. Señaló que hay calles con carteles de “prohibido estacionar las 24 horas” pero llenas de autos detenidos, evidenciando el desorden. Para él, se necesita una política integral, no solo una nueva ordenanza.
Gonzalo Carrillo Leito (peronismo) recordó que el contrato anulado dejaba al municipio solo el 15% de las ganancias, mientras la empresa se llevaba el 85%. “No era beneficioso para la ciudad”, sentenció. Facundo Vargas Aignasse, por su parte, mencionó que el Concejo busca además regular las plataformas digitales y reformar el Código de Planeamiento Urbano para ordenar la movilidad.
¿Qué viene ahora?
Carlos Ale (alfarismo) hizo una autocrítica política: “Cuando la política interfiere demasiado, las soluciones se empantanan”. Consideró que el estacionamiento medido es necesario, pero el desafío es construir una norma consensuada que le dé al Ejecutivo una herramienta concreta contra el caos vehicular.
Con la derogación, el sistema implementado en 2022 queda atrás. Ahora, el Concejo abre una nueva etapa para debatir un modelo que equilibre orden urbano, recaudación, inclusión social y aceptación ciudadana. La pelota está en el aire.