Deportados por Trump, encerrados por el Sebin: el hotel que se derrumbó con 147 venezolanos adentro
147 venezolanos deportados por Trump fueron alojados en un hotel que colapsó en La Guaira. Solo 12 sobrevivieron. ¿Por qué el Sebin los dejó encerrados?
Una doble tragedia golpeó a 147 venezolanos deportados desde Estados Unidos: apenas horas después de llegar a su país, el hotel donde estaban alojados colapsó durante los terremotos del miércoles en La Guaira. Solo 12 sobrevivieron.
El vuelo 164 aterrizó en Maiquetía con 120 hombres y 19 mujeres que habían estado detenidos en centros migratorios de Estados Unidos. Agentes del Sebin los trasladaron al Hotel Santuario La Llanada, en La Guaira, la zona más castigada por los sismos de 7,2 y 7,5 grados que dejaron unos 1.500 muertos.
Allí debían completar trámites burocráticos antes de regresar a sus hogares. Pero nunca salieron. El edificio se vino abajo.
¿Qué pasó con los 147 deportados?
Joan, de 28 años, estaba en su dormitorio cuando sintió el temblor. Alcanzó a ponerse los zapatos y una camisa y gritó: “¡Es un terremoto, es un terremoto!”. Su esposa Daniela contó que quedó bajo los escombros, pero una litera y los colchones lo protegieron. “Estuvo tres horas escarbando y logró salir por sus propios medios. Intentó rescatar a otros”, relató.
Juan Manuel Fernández Quintero, otro sobreviviente, explicó la desesperación: “Ayudábamos a rescatar, pero no teníamos herramientas. Un techo de casi 1000 kilos, ¿quién va a poder con eso?”.
Anderson Daniel Salcedo Lozano, de 21 años, sobrevivió pero le amputaron ambas piernas. Su pronóstico es crítico. Su madre, Yulis Salcedo, denunció que los funcionarios del Sebin no abrieron las puertas del hotel cuando empezó a temblar. “Los dejaron encerrados como si fueran unos ladrones”, dijo. Y agregó: “Si vienen de regreso a su Patria, ¿por qué se lo entregan al Sebin? ¿Por qué no les abrieron la puerta?”.
Verónica Nieves busca a su cuñada Yamil Calderas y asegura que aún hay gente con vida bajo los escombros, pero los rescatistas no llegan. Familiares denuncian que el Sebin impide que se acerquen a ayudar.
