Denunció una extorsión, pero terminó detenido por un cargo mucho más grave
Conoció a una mujer por una aplicación de citas y denunció que el padre de ella quería extorsionarlo. Días después, la misma mujer lo acusó de un delito mucho más grave y la Justicia fue a buscarlo a su casa.
Un cabo primero de Gendarmería Nacional fue detenido ayer en la localidad de Yanda, departamento Capital, sindicado como autor de un abuso sexual con acceso carnal. El allanamiento se realizó en su vivienda por orden del Juzgado de Control de Género, a pedido de la Dra. Vanina Aguilera, de la Unidad Fiscal de Delitos contra la Integridad Sexual.
La detención llama la atención porque el mismo uniformado, apenas dos días antes, se había presentado en la Comisaría Comunitaria Nº 61 de El Zanjón para denunciar un intento de extorsión. Según su relato, tras un encuentro íntimo con una mujer que había conocido por una aplicación de citas, alguien pretendía sacarle dinero.
La denuncia que lo complicó
La mujer, de 38 años y domiciliada en el barrio Almirante Brown, sostiene lo contrario: que ese encuentro no fue consentido y que se trató de un abuso sexual con acceso carnal. Fue ella quien puso la situación en manos de la Justicia.
Al prestar declaración en la dependencia policial, la denunciante se descompensó mientras recordaba detalles de lo ocurrido y debió ser trasladada al hospital Regional. Allí fue examinada por el médico forense, que elaboró un informe que ya está en poder de la fiscal Aguilera.
Los peritajes que pidió la fiscal
La instrucción avanza con medidas concretas. Por orden de la fiscal, peritos de la Policía Científica secuestraron las prendas que la mujer vestía la noche del encuentro, para que sean analizadas. También se dispuso la búsqueda de cámaras de seguridad que puedan aportar imágenes del recorrido.
El gendarme, en cambio, aseguró que el contacto fue consentido. En su denuncia por extorsión contó que conoció a la mujer por una aplicación de citas hace un año y que el sábado por la noche acordaron verse por primera vez. Ella le pasó la ubicación, él pasó a buscarla en su vehículo a las 23.30 y se dirigieron al domicilio del uniformado, donde ocurrió el hecho.
Mensajes y amenazas
Según la versión del cabo primero, el domingo a las 16 recibió un mensaje de texto de la mujer en el que le decía que el acto sexual había tenido "efectos secundarios", y después no volvió a comunicarse. Al día siguiente, siempre según su denuncia, lo contactó el supuesto padre de la mujer y le preguntó: "¿Por qué le hiciste eso a mi hija?". Luego le habría advertido: "Tengo individualizada tu camioneta" y "tené cuidado, no sabes quién soy yo". El cierre, según el denunciante, fue una exigencia: "Llamame en 20 minutos, así arreglamos".
Tras la detención, el gendarme fue alojado en las instalaciones del Cuerpo Guardia de Infantería, por tratarse de personal de una fuerza de seguridad. Queda a la espera de ser indagado. Su defensa estará a cargo del abogado Dante Basbús.