Denunciaron el robo de un bebé en Plaza Italia: lo que descubrió la Policía y la factura que ahora les quieren cobrar
Difundieron el pedido de ayuda, la Policía salió a buscarlo y se encontró con que el bebé no existía. Ahora el Gobierno mendocino quiere que los responsables paguen la cuenta del operativo: ¿se puede reclamar?
El Ministerio de Seguridad de Mendoza abrió actuaciones administrativas para calcular cuánto costó el operativo desplegado por un supuesto robo de bebé en Plaza Italia y evaluar un reclamo de reintegro. La historia, que movilizó a la Policía durante horas, nunca existió.
El episodio arrancó el sábado 17 de octubre, cuando en redes sociales empezó a circular un pedido de ayuda para encontrar a un recién nacido. Según ese relato, el bebé había sido sacado de su coche mientras su madre asistía a otra mujer.
La alarma fue suficiente para que la Dirección General de Investigaciones de la Policía de Mendoza saliera a chequear la versión. Lo primero que notaron fue que no había ningún llamado al 911 ni denuncia presentada en el Ministerio Público Fiscal.
La única fuente de la supuesta emergencia eran las publicaciones en redes. Con el correr de las averiguaciones, los investigadores confirmaron que el hecho jamás ocurrió y que el bebé buscado no existía.
Una foto tomada de otra cuenta
El pedido de ayuda incluía una imagen del supuesto bebé. Esa foto, según determinaron los pesquisas, había sido tomada de una cuenta de Instagram que nada tenía que ver con la situación.
Así, la investigación concluyó que se trató de una historia inventada que generó alarma pública y activó un despliegue policial y judicial durante varias horas.
La advertencia del Gobierno
Desde el Ministerio de Seguridad sostienen que la difusión del relato movilizó recursos policiales y judiciales para investigar un delito que no existió. Por eso se iniciaron las actuaciones para calcular el costo del operativo y analizar cómo reclamar su reintegro por la vía legal.
La cartera remarcó que los recursos de seguridad son de todos los mendocinos y que su uso injustificado debe tener consecuencias. También señaló que cada efectivo y cada hora destinados a una falsa emergencia dejan de estar disponibles para atender situaciones reales.
El caso vuelve a poner el foco en la circulación de información falsa en redes sociales y en el costo que tiene para los organismos públicos cuando la toman como real.
