Denunciaron bullying en una escuela de Concepción del Uruguay y la institución respondió con un comunicado
Un nene de siete años empezó a pedir que lo acompañaran hasta la entrada de la escuela y a mostrar miedo a la hora de ir a clases. Sus padres hicieron la denuncia, pero la institución salió a responder con un comunicado que cambia el foco del conflicto.
La Escuela Nº 1 “Nicolás Avellaneda” de Concepción del Uruguay salió a responder públicamente tras la denuncia que presentó la familia de un alumno de siete años por supuestas agresiones y hostigamiento. La institución aseguró que intervino, que no minimizó el caso y que las autoridades educativas ya están al tanto.
La presentación se había radicado el martes ante la Comisaría de Minoridad y Violencia Familiar. En la denuncia se menciona a una docente y a un integrante del equipo directivo del establecimiento.
Qué dice el comunicado de la escuela
La dirección difundió un texto en el que afirmó que “no cuenta con registros institucionales y áulicos que acrediten la existencia de situaciones de bullying, agresiones físicas o verbales, desatención o minimización de situaciones de violencia en los términos en que fueron difundidas públicamente”.
Sin embargo, el colegio reconoció que la familia había comunicado una situación y que, a partir de ese planteo, se hizo un registro institucional. También detalló que hubo una reunión con los progenitores, la docente y un miembro del equipo directivo, y que después de ese encuentro se aplicaron las intervenciones pedagógicas correspondientes.
“No se ha desatendido ni minimizado ninguna situación que haya sido formalmente comunicada”, sostuvo la institución en el comunicado.
La escuela marcó además una diferencia entre los hechos que habrían ocurrido dentro del establecimiento y otros episodios incluidos en la denuncia. Según su versión, algunas de las situaciones mencionadas habrían sucedido en un encuentro particular, fuera de la escuela y sin vinculación con actividades escolares.
El relato de la familia
Los padres del nene contaron que empezaron a notar cambios en su comportamiento. Dejó de querer quedarse solo en otras actividades, pedía que lo acompañaran hasta la entrada de la escuela y manifestaba miedo a la hora de ir a clases.
Ante esas señales, hicieron una consulta con un profesional de la psicología. De ahí surgió la sospecha de que los cambios podían estar vinculados con presuntas situaciones de hostigamiento por parte de otros alumnos.
De acuerdo con la denuncia, dos compañeros habrían seguido al nene cuando iba al baño y, una vez allí, supuestamente lo golpeaban, lo tiraban al piso y seguían agrediéndolo. La presentación también menciona burlas e insultos.
Los progenitores sostuvieron que no fue un episodio aislado, sino una situación reiterada, y cuestionaron la respuesta que, según su versión, recibieron al comunicar los hechos a integrantes de la institución.
Una denuncia previa y una restricción judicial
En su descargo, la escuela sumó otro capítulo del conflicto. Informó que antes de que se difundiera públicamente la denuncia de la familia había ocurrido una situación que involucró a un directivo y a una docente.
Según la versión institucional, la trabajadora habría sido amenazada y hostigada por el padre de un alumno. Por ese episodio se hizo una denuncia y se dio intervención a los organismos competentes.
El establecimiento indicó que existe una medida judicial de restricción de acercamiento dictada por una autoridad competente, que fue notificada a las personas y organismos involucrados. La escuela afirmó que actuó conforme a las indicaciones recibidas y que priorizó el resguardo de los estudiantes, docentes y demás integrantes de la comunidad educativa.
Qué dicen las autoridades educativas
La institución aseguró que mantiene acciones para prevenir, detectar y abordar situaciones de violencia, hostigamiento y dificultades en la convivencia escolar. Señaló que los planteos de las familias se registran, analizan y abordan según cada caso.
En el comunicado se mencionan como marco de actuación la Ley Provincial de Educación Nº 9.890, la Ley Nacional Nº 26.892 de Promoción de la Convivencia y Abordaje de la Conflictividad Social en las Instituciones Educativas y la Ley Nº 26.061 de Protección Integral de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes.
La escuela indicó que seguirá colaborando con los organismos intervinientes y que entregará la documentación que le sea requerida para establecer lo sucedido.
El pedido de preservar identidades
El establecimiento pidió evitar la identificación del personal involucrado y extremar los recaudos para proteger la identidad y privacidad de los niños relacionados con el caso.
Además, remarcó que la difusión de una denuncia no implica la acreditación automática de los hechos y que su esclarecimiento corresponde a las autoridades competentes.
Por otra parte, las trabajadoras mencionadas se reservaron el derecho de iniciar, en forma personal y fuera del ámbito institucional, las acciones civiles o penales que consideren pertinentes por los hechos denunciados y su difusión pública.
La Escuela Nº 1 reafirmó su compromiso con la protección integral de los estudiantes, el acompañamiento de las familias y la construcción de una convivencia escolar respetuosa. También sostuvo que resguardará los derechos y la integridad de sus trabajadores mientras continúen las actuaciones administrativas y judiciales.