Denuncian a todo el directorio de Bioceres SA por lavado de activos en Rosario
La Justicia federal de Rosario recibió una denuncia que expone una compleja trama de sociedades offshore y transferencias millonarias. ¿Qué ocultó el directorio de la empresa estrella del agro?
La primera gran embestida judicial contra la defaulteada empresa de biotecnología Bioceres SA llegó este viernes a la Justicia federal de Rosario. Una denuncia por lavado de activos contra todo el directorio expone una trama de sociedades offshore y transferencias millonarias que dejaron a inversores locales con un saldo impago de 1,75 millones de dólares.
¿Quién denuncia y por qué?
El empresario rosarino Sergio Airoldi, socio gerente de AIR SRL, presentó la denuncia ante la Procelac, patrocinado por los abogados Froilán Ravena y Renzo Viga. La acusación apunta a Marcelo Adolfo Carrique (presidente), Aimar Dimo (vicepresidente), Federico Trucco (CEO de BIOX), Manuel Alberto Sobrado, Carlos Alberto Popik, Ricardo Luis Yapur y Enrique López Lecube, entre otros.
Según la denuncia, entre abril y julio de 2024, la empresa invirtió 2 millones de dólares en pagarés bursátiles emitidos por Bioceres SA en el Mercado Argentino de Valores (MAV). Solo abonó el primer vencimiento de 250.000 dólares, quedando un saldo impago de 1.750.000 dólares. En marzo de este 2026, Bioceres SA fue declarada en quiebra con un patrimonio neto negativo estimado en 110 millones de dólares.
Ocultamiento y vaciamiento previo
Airoldi sostiene que la firma ocultó su delicada situación financiera. Al captar los fondos, proyectó una apariencia de alta solvencia basada en su balance consolidado al 30/06/2023, que mostraba ganancias millonarias por incorporar resultados de otras firmas del grupo, como BIOX. Sin embargo, su balance individual reflejaba pérdidas severas: 409 millones de pesos en 2023 que escalaron a más de 5.283 millones en 2024.
Además, denuncia un vaciamiento previo: a partir de 2021, mediante una reorganización societaria, Bioceres SA transfirió activos estratégicos valuados en 76 millones de dólares a su controlante en el Reino Unido (Bioceres Group PLC). A cambio, recibió créditos intercompany a plazo cuya cobrabilidad fue nula, privando a la firma local de flujos económicos para responder ante futuros acreedores.
Pasivo contingente millonario omitido
Antes de emitir los pagarés, el directorio constituyó a la empresa como fiadora de una deuda de 144 millones de dólares contraída por otras firmas del entramado (Bioceres LLC y THEO I SCSp). Este compromiso, que representaba el 288% de su patrimonio neto individual, fue omitido deliberadamente en la información financiera puesta a disposición del mercado de capitales.
Los fondos captados, en lugar de aplicarse al giro de Bioceres SA, fueron transferidos de inmediato a favor de otras entidades del grupo (SF500, GentleFarming, Heritas y THEO I SCSp) para capital de trabajo o cancelación de deudas ajenas, según actas de directorio de 2024 y 2025.
Inconsistencias documentales y quiebra programada
En el balance de 2025 se informó una recepción de acciones propias supuestamente ocurrida en diciembre de 2024, mediante la cual Bioceres SA canceló créditos contra su controlante por 54,4 millones de dólares a cambio de sus propias acciones, un activo de nula utilidad para los acreedores. Existen inconsistencias documentales ante organismos internacionales como la SEC y el Nasdaq que sugieren que esta operación fue registrada con fecha alterada para simular regularidad antes de la quiebra.
La quiebra autopeticionada se denuncia como el eslabón final programado para consolidar el perjuicio a los inversores locales. Mientras los acreedores en Argentina quedaron desamparados, la desconsolidación de la empresa generó ganancias contables millonarias (100,8 millones de dólares) para otras estructuras del entramado en el exterior, como Moolec Science SA.
La denuncia por lavado de activos también incluye otros delitos precedentes como estafa, administración fraudulenta e insolvencia financiera.