Del monte salteño a la energía atómica: la historia del joven que venció la pobreza y hoy es ingeniero nuclear en España
¿Cómo un chico de un paraje olvidado de Salta terminó siendo ingeniero nuclear en España? La historia de superación de Santos Gabriel Rueda, que desafió la pobreza con becas y esfuerzo.
Santos Gabriel Rueda, conocido como ‘Saga’, nació en el paraje El Candado, un rincón olvidado del norte salteño, y hoy es ingeniero nuclear trabajando en España. Su historia es un ejemplo de cómo la educación pública y las becas pueden cambiar un destino marcado por la pobreza.
Una infancia humilde pero feliz
Con 35 años, Rueda recuerda con cariño su niñez en el monte salteño. “Fue una infancia humilde, pero muy feliz”, confesó a Fundación La Nación. Sin embargo, también reconoció que “nacer en la pobreza condiciona muchísimo”. Cuando la empresa de su padre cerró, la familia se mudó a Aguas Blancas, donde completó la primaria y secundaria.
Desde chico supo que la educación era la llave. “Mi mamá siempre tuvo claro que la educación era el camino para prosperar, incluso cuando lo normal era dejar la escuela para trabajar”, recordó.
Las Olimpíadas de Matemática, el punto de inflexión
Su participación en las Olimpíadas de Matemática despertó en él el deseo de ir por más. Ese camino lo llevó al Instituto Balseiro, uno de los centros más prestigiosos del país. Con una beca de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) pudo completar sus estudios. “Sin esa beca, hubiera sido imposible para mí acceder a ese nivel de formación”, aseguró.
A los 23 años se graduó como ingeniero nuclear, el primero de su familia en obtener un título universitario. Luego trabajó en la CNEA, hizo un máster en Big Data en España y hoy vive allí, donde también corre maratones.
Un mensaje de esperanza
Pese a todo, nunca olvida sus orígenes. “Muchas veces sentí que estaba en desventaja, porque llegué desde un contexto educativo mucho más limitado”, reflexionó. Y dejó un mensaje que resume su historia: “Muchos chicos con los que crecí eran tan o más capaces que yo, pero no tuvieron las mismas posibilidades. Mi caso es una combinación de esfuerzo con oportunidades concretas. Lo importante es que esas oportunidades existan”.