Del corazón a la urgencia: los problemas de salud que marcaron a los gobernadores tucumanos
Cirugías de urgencia, infartos e internaciones que paralizaron la política tucumana. ¿Qué pasó con los gobernadores que estuvieron al borde?
Infartos, cirugías de urgencia y largas internaciones obligaron a varios mandatarios de Tucumán a dejar temporalmente el poder. El último caso fue el del gobernador Osvaldo Jaldo, quien fue intervenido del corazón en Buenos Aires.
¿Qué le pasó a Osvaldo Jaldo?
El actual gobernador fue sometido a una cirugía cardíaca en la Capital Federal. La intervención, que se realizó en un centro médico porteño, generó preocupación en el ámbito político local. Si bien no se dieron detalles precisos sobre la patología, fuentes oficiales confirmaron que la operación fue exitosa y que Jaldo se recupera favorablemente.
Los antecedentes de los gobernadores
No es la primera vez que un mandatario tucumano enfrenta serios problemas de salud. El exgobernador Juan Manzur, por ejemplo, fue internado en 2015 por una arritmia cardíaca que requirió estudios en Buenos Aires. En aquel momento, Manzur delegó el mando por unos días.
Otro caso resonante fue el de José Alperovich, quien en 2010 sufrió un cuadro de hipertensión severa que lo obligó a permanecer varios días en una clínica de la capital tucumana. También debió ser intervenido por una hernia de disco que lo mantuvo alejado de la gestión durante semanas.
¿Qué dice la historia?
El primer antecedente relevante se remonta a 1995, cuando el gobernador Antonio Domingo Bussi fue hospitalizado por una neumonía bilateral. En esa oportunidad, la vicegobernadora asumió el mando interinamente.
Incluso el exgobernador Julio Miranda, en 2002, debió ser operado de urgencia por una obstrucción intestinal en un sanatorio privado de Buenos Aires. La intervención duró más de cuatro horas y su recuperación se extendió por varios meses.
¿Cómo impacta en la gestión?
Los problemas de salud de los gobernadores no solo afectan su vida personal, sino que también tienen consecuencias políticas. Cada internación obliga a activar mecanismos de sucesión temporal, lo que puede generar incertidumbre en la administración pública.
En el caso de Jaldo, se espera que retome sus funciones en los próximos días. Mientras tanto, el vicegobernador Miguel Acevedo quedó a cargo del Ejecutivo provincial, según lo establece la Constitución.
La exigencia del cargo, las largas jornadas de trabajo y el estrés permanente son factores que, según los médicos, inciden en la salud de los mandatarios. Los antecedentes en Tucumán así lo demuestran.