Dejó un papel en el baño del Centro Cívico y desató el caos: "Voy a volar todo"
El Centro Cívico de San Juan volvió a vivir una jornada de tensión: esta vez no fue una llamada, sino un mensaje escrito el que encendió las alarmas. La seguidilla de amenazas en apenas cinco días tiene a los investigadores tras los pasos de un responsable que aún no aparece, y la seguridad del edificio público quedó otra vez en el centro de la escena.
Una nota manuscrita hallada en un baño del cuarto piso del Centro Cívico de San Juan obligó a evacuar el edificio este martes. Es la segunda amenaza de bomba en apenas cinco días y, por ahora, no hay detenidos.
El mensaje, intimidante, no dejaba margen: “Hay una bomba. Voy a volar todo”. Lo encontró una persona que entró al baño y dio aviso de inmediato.
A diferencia del episodio anterior, cuando la alerta llegó por una llamada al 911, esta vez el aviso apareció escrito en un papel. Las autoridades activaron el protocolo de seguridad y ordenaron desalojar el edificio para resguardar a quienes estaban adentro.
Un congreso de ciberseguridad, en medio del operativo
Entre los evacuados había participantes del I Congreso de Cibercrimen, Ciberdefensa e Inteligencia Artificial, que se desarrollaba en el auditorio Eloy Camus. El evento quedó interrumpido por el operativo.
La investigación quedó en manos de la UFI Genérica, que intenta establecer quién dejó el papel y de dónde salió la amenaza. Hasta el momento, no se informó la identidad de ningún sospechoso.
El antecedente inmediato: una llamada desde un 011
El nuevo episodio ocurrió solo cinco días después de otra amenaza que también terminó con el Centro Cívico evacuado. En ese caso, la advertencia se hizo por teléfono al 911 desde un número con prefijo 011.
Al igual que ahora, aquel hecho tampoco tendría un responsable identificado. La repetición de las amenazas en tan poco tiempo vuelve a poner la lupa sobre la seguridad del edificio público y sobre las pesquisas para dar con los autores.
De acuerdo con los antecedentes, había pasado poco más de un año desde los últimos llamados de este tipo. En otras ocasiones, algunas de estas alertas resultaron falsas y sus responsables terminaron involucrados en causas judiciales.