Dejó todo en Buenos Aires y creó un queso azul que es furor en la cordillera
Un ingeniero en alimentos dejó la ciudad y creó un queso azul único en la Patagonia, inspirado en el volcán Lanín. ¿Sabés cómo se combina con chocolate blanco?
Gerardo Padilla cambió el ritmo frenético de la ciudad por la calma de la montaña y, junto al volcán Lanín, creó un queso azul que ya se vende en Aluminé, San Martín de los Andes y Junín de los Andes.
Ingeniero en alimentos de la Universidad Nacional de Quilmes, Gerardo trabajó durante 25 años asesorando a productores lácteos. Pero la pandemia lo llevó a replantearse todo: dejó Buenos Aires y se mudó a San Martín de los Andes, donde comenzó a dar clases en un Centro de Formación Profesional y a trabajar en la quesería Las Vertientes, con vista al volcán Lanín.
Fue allí, frente a esa mole de hielo y roca, donde nació la idea de crear un queso azul que llevara su nombre. "La primera imagen fue un queso con la forma del volcán", recuerda. Pero el proyecto quedó en pausa hasta que, hace seis meses, se asoció con Alejandro Larrainzar y relanzaron Quesos Lanín.
¿Cómo es el queso Lanín?
El queso Lanín es un azul de pasta cremosa que cambia con la maduración: al principio es suave, pero con el tiempo se vuelve más intenso y picante. Su textura untuosa y su sabor que evoluciona lo convierten en un producto único, influenciado por el terroir patagónico: el clima frío, la altura, las pasturas y la leche de la región.
"Buscamos que la Patagonia no sea solo el lugar de elaboración, sino que se sienta en cada bocado", explica Gerardo.
El maridaje perfecto
Para quienes se animan a probarlo, el queso Lanín admite combinaciones sorprendentes. "Con el queso azul pasa que, o sos amante o lo ves con recelo, así que pensamos algunos consejos para que se animen a probarlo", cuenta Gerardo. Sugieren acompañarlo con peras frescas, higos maduros o en almíbar, dulces de manzanas patagónicas, nueces y panes de masa madre. Pero la combinación estrella es con chocolate blanco, que contrasta la intensidad del queso con su dulzura cremosa.
En cuanto a bebidas, recomiendan vinos blancos de cosecha tardía, rosados frutales o cervezas Stout, que con sus notas de café y cacao equilibran el picor del queso.
Un proyecto con futuro
Por ahora, Quesos Lanín se distribuye solo en la región, pero la idea es crecer. "Mi idea no es solamente tener mi propio queso, sino también sembrar algunas semillitas para que se elaboren otros quesos cada vez más al sur", reflexiona Gerardo. El emprendimiento ya piensa en nuevas variedades inspiradas en el territorio patagónico.