Dejó la Policía después de 23 años, la premiaron desde Madrid y ahora pide ayuda para poder viajar
Entró a la Policía del Neuquén en 2003, se retiró este año y a los pocos meses la eligieron para un premio que se entrega en Madrid. El detalle que nadie vio venir: el organismo no paga el viaje, y ahora necesita reunir 7 millones de pesos.
Julieta Andrade vistió el uniforme de la Policía del Neuquén durante 23 años, pero este año decidió cerrar ese ciclo. Poco después, su nombre apareció en una lista internacional: fue elegida ganadora de los Best CEO Awards en la categoría Best CEO Leadership 2026. El problema es que el premio llega con una cuenta pendiente.
La distinción se entrega el próximo 3 de octubre en el Hotel Mandarin Oriental Ritz, en Madrid, España. El organismo que la otorga no cubre pasaje ni estadía, por lo que Julieta necesita reunir alrededor de 7 millones de pesos para afrontar el viaje, el alojamiento y su participación en el evento. Por eso salió a buscar sponsors entre empresas, instituciones, comercios y particulares.
Una carrera que empezó en la calle
Ingresó a la fuerza el 1 de diciembre de 2003, con poco más de 20 años. Sus primeros años estuvieron marcados por el trabajo operativo, los puestos y las guardias. En 2006, ya embarazada, pasó al área administrativa, donde empezó a ocuparse de personal, licencias, ART y asistencia.
“Aprendí todo el trabajo sobre personal, licencias, ART, asistencia sin saber que esto era trabajo de RRHH”, recordó en diálogo con LM Neuquén.
En 2007 volvió a la calle y fue destinada a la Comisaría 16. San Lorenzo se convirtió en su lugar de trabajo durante 15 años, con paso por distintas funciones: trabajo operativo, guardias, oficinas administrativas y el área de violencia. Allí, dice, aprendió a tratar con personas que llegaban atravesando situaciones difíciles.
“Me hice buena para atender a la gente”, aseguró. Y agregó: “A veces no es mucho lo que hacés, pero para las personas que están atravesando un problema es todo”.
Estudiar mientras trabajaba
En 2019 arrancó la Licenciatura en Gestión de Recursos Humanos. Al año siguiente llegó la pandemia y todo se complicó, pero siguió trabajando y estudiando al mismo tiempo. Un cambio de destino la llevó a la Escuela de Personal Subalterno, donde quedó como secretaria académica y empezó a dar clases.
En esos años llegó a preparar a más de 400 pasantes y tuvo contacto con unos 1.500 alumnos. En 2024 obtuvo el título y después sumó formación en Coaching Ontológico.
En enero de este año presentó su retiro. Cuando buscó empleo en Recursos Humanos se topó con una traba: por las condiciones de su retiro no podía ingresar en relación de dependencia. La salida fue armar su propia empresa.
“Así que armé mi propia empresa”, contó. En marzo comenzó a darle forma a Crossfield, una consultora interdisciplinaria que hoy reúne profesionales de alrededor de diez áreas: Recursos Humanos, psicología organizacional, capacitación y desarrollo, seguridad e higiene, asesoramiento legal, contabilidad, asesoría financiera, seguros y servicios bilingües, entre otras. En el inicio del proyecto fue clave Cecilia Montenegro, psicóloga social y coach.
El llamado que llegó desde España
Su propuesta fue presentada en una plataforma vinculada a los Best CEO Awards, donde se analizan el perfil de los postulantes, sus antecedentes, el emprendimiento y el impacto que puede generar. En junio recibió el llamado que le comunicó que había sido seleccionada como ganadora.
“Todo lo que crecí lo aprendí desde mi carrera policial”, explicó. Para ella, las herramientas que hoy aplica en la consultora nacieron en la fuerza: trabajar bajo presión, el compromiso, la responsabilidad, la conducción de equipos y la necesidad de escuchar.
“Con el tiempo empecé a interesarme cada vez más por algo que veía cotidianamente: el potencial de las personas”, señaló.
Ya recibió algunos aportes, entre ellos de la mutual policial. Quienes quieran sumarse como sponsors pueden comunicarse al 2994 58-3198.
Para Julieta, viajar a Madrid no es solo recibir un premio: es cerrar una etapa que empezó hace casi 23 años caminando las calles de Neuquén con un uniforme y que hoy continúa en una profesión nueva.