Dejó la Ford para fabricar en la Patagonia: la historia del emprendedor que convirtió una crisis en éxito
¿Cómo un empleado de Ford terminó fabricando PVC en la remota Comallo? La historia de Daniel González, que dejó el conurbano para cumplir su sueño.
Daniel González dejó atrás la inestabilidad de la planta de Ford en Pacheco y se mudó a la Patagonia para fundar su propia fábrica de PVC. Oriundo de José C. Paz, en el conurbano bonaerense, hoy produce desde Comallo, Río Negro, cajas eléctricas y accesorios que abastecen toda la comarca andina.
El golpe de la crisis del '90
González trabajó durante años en la automotriz Ford, pero a fines de los '90 la crisis del "efecto tequila" paralizó la actividad. "No había laburo. La empresa no nos despedía, pero nos dejaba cesantes. Seguíamos cobrando el sueldo, pero yo ya me había cansado de siempre esa inestabilidad", recuerda.
Fue entonces cuando conoció a un fabricante de cables y empezó a venderlos en sus horas libres. "Cuando estábamos cesanteados salía a vender cable, a rebuscármela. Y empecé a crecer, los clientes me pedían otros productos", cuenta.
El salto al sur
En 2003, harto de la inseguridad del conurbano, González se mudó con su esposa y sus tres hijos a Dina Huapi, donde fundó Electro Bandy como distribuidora de artículos eléctricos, de pintura y plomería. "Esa misma persona que me introdujo en el negocio me fue llevando a otras fábricas, me presentaba y él me salía de garante", añora.
Pero su sueño era fabricar. En 2018, el intendente de Comallo, Raúl Hermosilla, lo convenció de radicar allí una planta: "Me decía 'yo te vendo un terreno, venite a Comallo'". Con un crédito de su hermana, construyó un galpón y compró una inyectora de PVC.
De distribuidora a pyme industrial
González dejó el negocio de Dina Huapi en manos de sus hijos y se lanzó a fabricar. "Siempre soñé con fabricar algo. Un crédito me permitió construir la fábrica y hoy vendemos lo que fabricamos", afirma.
Electro Bandy produce cajas rectangulares y octogonales para empotrar, baldes de albañil, conectores curva y accesorios de PVC para cloacas. Con una capacidad de hasta 400 piezas por hora, abastece desde Bariloche hasta Aluminé, pasando por El Bolsón, Esquel y Villa La Angostura.
"Ya tenía los clientes, o sea que era cuestión de fabricarlo y venderlo. Y de poder ganar clientes a los que yo no le podía vender por competitividad de precio trayendo desde Buenos Aires", explica.


