Dejó el petróleo por la cocina y ahora lleva su restaurante a las casas de Neuquén
¿Te imaginas tener un chef privado que cocine para vos en tu casa? Conocé la historia de la neuquina que dejó el petróleo para dedicarse a la gastronomía.
Chiara Dolci pasó de trabajar en oil & gas a abrir su propio restaurante, y ahora da el siguiente paso: chef privada a domicilio. Una historia de pasión, tradición y reinventarse en la capital neuquina.
Todo empezó cuando era una niña y necesitaba un banquito para alcanzar la mesada. Allí, junto a su abuela materna, Chiara descubrió un mundo de sabores que la marcaría para siempre. Hoy, después de años en el sector petrolero, cumple su sueño: tiene su restaurante y, además, ofrece un servicio de chef privada que lleva la experiencia gastronómica directamente a los hogares.
Del petróleo a los fogones
Nacida y criada en Neuquén, Chiara trabajó durante una década en el sector de oil & gas. Un empleo estable y bien pago, pero que no la llenaba. "Es un sueldo bueno, que sabés que tenés todos los meses, pero no era lo que a mí me llenaba. No me apasionaba", confesó.
En paralelo, se formó como cocinera profesional en el colegio Gato Dumas (2006-2008) y estudió Administración de Empresas, una carrera que hoy le permite gestionar sus emprendimientos. Durante años fue reuniendo herramientas y equipamiento, preparando el terreno para el gran salto.
Ese momento llegó en enero de 2025, cuando abrió las puertas de Dolpra, su propio restaurante, en una casona de 70 años que perteneció a sus abuelos paternos. Allí, entre recetas familiares adaptadas a técnicas de autor y vajilla heredada, Chiara materializó un sueño que comenzó cuando apenas tenía cuatro años.
Chef privada: la nueva apuesta
Pero Chiara no se detuvo. Hace unos tres meses, notó que tenía tiempo libre de lunes a miércoles y detectó un nicho sin cubrir en Neuquén: el servicio de chef privada. "Llevar la experiencia de un restaurante a las casas", resume.
A diferencia de las viandas tradicionales, su propuesta es completamente personalizada. El proceso arranca con una entrevista donde evalúa la cantidad de personas, necesidades alimentarias, intolerancias y preferencias. Luego diseña menús semanales que incluyen almuerzos, cenas y snacks, todo etiquetado con instrucciones de conservación.
"Comer saludable no es comer feo, no es comer aburrido, no es comer siempre lo mismo. Se puede comer saludable y se puede comer muy rico todos los días", sostiene Chiara, que prepara de forma casera productos como queso crema, mantequilla de maní o dulces sin azúcar.
La propuesta se adapta a cada cliente: desde menús altos en proteínas para deportistas hasta recetas especiales para diabéticos. Todo con técnicas de chef, pero sin que el comensal tenga que pasar horas en la cocina.
Un mensaje de esperanza
Para Chiara, Neuquén está en un momento de crecimiento que hay que saber aprovechar. "Yo creo que Neuquén está viviendo una etapa de crecimiento muy importante, en la cual da oportunidades día a día y hay que saber aprovechar esas oportunidades", reflexionó.
Años después, aquella niña que necesitaba un banquito sigue cocinando. Ahora, desde su restaurante y también en las casas de quienes buscan disfrutar de una comida hecha especialmente para ellos.