Dejó el básquet a los 5 años por problemas de salud: hoy es pieza clave del cuerpo técnico de Salta Basket
A los 5 años tuvo que dejar el básquet por problemas de broncoespasmo. Hoy, a los 32, Martín Castellazzi es asistente técnico de Salta Basket y trabaja junto a Ariel Rearte. Su historia, desde las formativas de Junín hasta la Liga Argentina.
El nuevo asistente técnico de Salta Basket no llegó al básquet profesional por el camino más directo. Martín Castellazzi tuvo que abandonar la actividad cuando era apenas un nene por problemas de broncoespasmo, y hoy, a los 32 años, integra el cuerpo técnico que conduce Ariel Rearte en la Liga Argentina.
Su historia con el deporte arrancó en Junín, a los 5 años, cuando un amigo del jardín lo invitó a Argentino. Poco después, los problemas respiratorios lo obligaron a frenar. Recién a los 10 volvió a acercarse, empujado por sus compañeros de escuela que ya jugaban en el club y por un contexto especial: el oro olímpico de la Selección en Atenas 2004.
“Ese oro olímpico hizo que empezara a mirar el básquet con otros ojos y que sintiera algo distinto”, recuerda Castellazzi.
De las formativas a la decisión que lo cambió todo
En Argentino de Junín completó todas las categorías formativas hasta llegar a Primera local, y se consagró campeón en cada una de las divisiones por las que pasó. Pero a los 18 años, mientras jugaba la U19, empezó a entender que el camino al profesionalismo como jugador podía ser cuesta arriba. El sueño de la Liga Nacional o el TNA seguía firme, aunque comenzaba a asomar otra posibilidad: sumarse a un cuerpo técnico.
A los 19, mientras arrancaba el profesorado de Educación Física, también inició su formación como entrenador. En ese proceso hubo un nombre que lo marcó: Andrés “Colo” Huarte, uno de sus técnicos en formativas.
“Me gustaba mucho cómo me enseñaba a jugar y un poco hizo que me reflejara en él a la hora de enseñar”, cuenta.
El día a día, la parte que más disfruta
Para el flamante asistente, la motivación va más allá de lo táctico. Lo que más valora es el trabajo cotidiano y poder acompañar la evolución de los jugadores.
“Lo que más me gusta de ser entrenador es el día a día. Poder ayudar en el crecimiento de los jugadores, en el caso de los más chicos, o ayudar a que el equipo profesional juegue mejor”, explica.
En su rol de asistente, el análisis del rival ocupa un lugar central: estudiar sus características y buscar alternativas tácticas para cada partido es una tarea que disfruta especialmente.
Un recorrido que incluye varios clubes del país
Su carrera como entrenador empezó en las formativas de Los Indios y Sarmiento de Junín. Después pasó por Defensores de Villa Ramallo, con las categorías U17, U19 y Primera. Más tarde llegó a Hispano Americano de Río Gallegos, donde trabajó en la Liga de Desarrollo y como segundo asistente en el equipo de la Liga Nacional. Su última experiencia antes de Salta fue en Unión de Santa Fe, como asistente del plantel profesional.
Por qué eligió Salta
Su llegada a Salta Basket está directamente ligada a Rearte, con quien ya había trabajado en Unión. “Decidí venir a Salta porque Ariel me llamó muy convencido de querer armar un buen equipo con ambición. Además, me gustó mucho su forma de trabajar y el espacio que me da como asistente”, destaca.
A esa propuesta se sumaron las buenas referencias de exjugadores y entrenadores que pasaron por el club, algo que terminó de convencerlo.
Ya instalado en la provincia, Castellazzi forma parte de un cuerpo técnico con objetivos claros. El primero es superar las últimas tres campañas del equipo en la Liga Argentina. El segundo apunta más lejos: contribuir al crecimiento del básquet formativo salteño.
“Queremos ayudar a que en un futuro más chicos salteños puedan formar parte del equipo superior”, sostiene.
A sus 32 años, aquel nene que empezó a jugar en Junín encontró en la conducción y la enseñanza una nueva forma de vivir su pasión. Desde las formativas de Argentino hasta los cuerpos técnicos del básquet profesional, su camino tiene ahora a Salta Basket como nuevo capítulo.