Dejó a Spider-Man en el pasado y ahora busca un título: la historia de Agustín, el niño que nació sin piernas y encontró su lugar en el básquet
Agustín Torrales nació sin piernas, pero encontró en el básquet adaptado su pasión. ¿Cuál es el sueño que lo impulsa a entrenar todos los días?
Agustín Torrales tiene 12 años, nació sin extremidades inferiores y hoy sueña con ser campeón de básquet adaptado. Este mendocino de La Paz pasó de admirar a Spider-Man a convertirse en un jugador clave de los Granaderos de San Martín. Su historia es un ejemplo de superación y pasión deportiva.
Cuando era chico, Agustín creía que los superhéroes eran reales. Spider-Man era su ídolo y lo acompañaba en cada paso. Pero el tiempo pasó y ese personaje quedó en la infancia. Ahora, su nueva obsesión es la naranja. “Me cambió la vida porque siempre quería estar en un equipo”, confesó en diálogo con TN.
¿Cómo empezó todo?
La familia se mudó de La Paz a Santa Rosa buscando mejores oportunidades médicas. Fue en una consulta donde su mamá, Aldana Salas, mencionó la idea de que Agustín hiciera deporte. Ella conocía al equipo Granaderos de San Martín, un club de básquet adaptado que homenajea al Libertador. Así, un día se acercaron al polideportivo para ver un entrenamiento.
Al principio, a Agustín no le gustó. Todo era nuevo y extraño. Pero con el correr de las semanas, los entrenamientos se volvieron una cita ineludible. Los compañeros se transformaron en amigos y el básquet, en una pasión. “Me siento bien porque he hecho amigos nuevos”, cuenta.
El poder de la empatía
Su mamá notó un cambio profundo: “Encontró una empatía que nunca había tenido. Compañeros que comparten su condición le dieron mucha confianza”. Por primera vez, no tenía que explicar ni justificar nada. Era uno más en el equipo. Uno que entrena, se equivoca, mejora y sueña.
Hoy cursa séptimo grado en la Escuela Juan Pascual Pringles de Santa Rosa. La adolescencia llegó y con ella, la necesidad de encontrar su identidad. El básquet apareció justo a tiempo. “Soy bajito, pero doy buenos pases y leo bien las jugadas”, dice con sinceridad. También sabe lo que le falta y por eso practica sin descanso.
Un debut soñado
Hace poco, Agustín debutó oficialmente con Granaderos de San Martín. Fue su primer partido representando al equipo. Para muchos, un momento menor; para él, un hito. Ahora se prepara para un nuevo desafío: viajar a La Rioja los días 4 y 5 de julio para una competencia. Sus padres buscan apoyo económico para el pasaje.
“Aún no conozco La Rioja. Sería la primera vez que voy”, dice con entusiasmo. La ilusión se mezcla con los nervios. Mientras tanto, sigue entrenando, haciendo amigos y creciendo. Ya no necesita superpoderes. Le alcanza con ponerse la camiseta y sentir que pertenece. “Mi sueño es encestar una canasta y salir campeón”, resume.