Dejaron la escuela hace años y ahora vuelven a clases en plena planta pesquera de Rawson
Ya lo habían intentado antes y siempre terminaban dejando: el trabajo, la familia o los horarios les jugaban en contra. Esta vez, un grupo de operarios de plantas pesqueras de Rawson volvió a clases con una red que los acompaña desde la inscripción hasta el egreso.
Un grupo de trabajadores de plantas pesqueras de Rawson volvió a sentarse frente a un pizarrón. Se trata del primer contingente de operarios que retoma sus estudios primarios en el marco del Proyecto de Terminalidad Educativa de la Actividad Pesquera, una iniciativa que ya venía funcionando con tripulantes de buques que completaban el secundario y que ahora sumó un nuevo escalón.
El puntapié fue un encuentro realizado el jueves 15 de octubre en Rawson con empleados de las firmas Consermar e Iberpesca. De la reunión participaron referentes del STIA, directivos y responsables de Recursos Humanos de las empresas, integrantes del equipo del proyecto, la directora de la institución escolar y el docente que tendrá el grupo a cargo.
Una red de cuatro patas para sostener la cursada
El programa se apoya en una articulación cuatripartita poco habitual. Por el lado gremial están el STIA y el SOMU; por el empresarial, Iberconsa, Profand, San Isidro, EPSA y Argenova, todas nucleadas en la Cámara Argentina Patagónica de Industrias Pesqueras (CAPIP). A eso se suma el Estado en sus dos niveles —provincial, con las jurisdicciones de Chubut, Corrientes y otras, y nacional a través del Ministerio de Capital Humano y sus secretarías de Trabajo y Educación— y el mundo académico con la OSPA.
Esa red institucional busca mover el conocimiento y las competencias de los trabajadores del sector, activando derechos vinculados a la promoción profesional y a la formación dentro del ámbito laboral.
Volver a intentarlo, esta vez con acompañamiento
Durante la jornada, los trabajadores compartieron vivencias y expectativas. Varios reconocieron que ya habían probado retomar la escuela en otras oportunidades, pero que situaciones personales, familiares y laborales les jugaron en contra y terminaron abandonando.
Por eso el proyecto no se queda en la simple inscripción. La propuesta incluye un seguimiento personalizado que arranca en el primer acercamiento y sigue hasta el egreso, detectando los obstáculos que aparecen en el camino y buscando salidas para que los trabajadores puedan sostener la cursada.
El docente designado, con amplia experiencia en educación de adultos, remarcó el valor de que empresas y sindicato empujen juntos una iniciativa de este tipo. En la misma línea, se destacó el compromiso de las firmas participantes, que asumen un papel activo a la hora de generar oportunidades educativas para su personal.
El Ministerio de Educación de Chubut aparece como una pieza central: aporta la estructura educativa y los recursos docentes que hacen posible la escolarización. La articulación entre Estado, empresas, gremio, CAPIP y OSPA es la que convierte el derecho a la educación en una chance concreta.
Del barco al aula, una etapa que se amplía
La llegada de operarios de plantas pesqueras a la primaria marca un nuevo crecimiento del programa, que nació acompañando a tripulantes de buques para que terminaran el secundario y ahora extiende su alcance a otro eslabón de la actividad.
El desafío, según los responsables de la iniciativa, no pasa solo por que los trabajadores regresen a clases. La meta de fondo es generar las condiciones para que esta vez puedan quedarse y terminar.