Dejaron el norte por la Patagonia: lo que encontraron al llegar los dejó helados
¿Qué lleva a un tucumano a dejarlo todo por la Patagonia? Las historias detrás del libro que revela el lado oscuro del sueño austral.
Historias de desarraigo, soledad y el fantasma del suicidio atraviesan el nuevo libro del cronista tucumano Miguel Velárdez. "Pisar el hielo negro" retrata el periplo de los trabajadores del norte que migran al sur en busca de un futuro mejor, y el precio que pagan por ello.
Hacer las valijas y recorrer la Argentina de norte a sur detrás de una esperanza que puede convertirse en pesadilla. Dejar el calor norteño para ser recibido por un viento que arrasa, internarse en las entrañas de la tierra y soportar la soledad y el desarraigo. Ese es el camino que siguen muchos trabajadores que abandonan sus hogares para aventurarse en la Patagonia austral, con el sueño de darles una vida mejor a los suyos. Un sueño que, a veces, se vuelve martirio.
El periodista tucumano Miguel Velárdez, con 27 años de trayectoria en La Gaceta, indaga en esos rostros humanos en su reciente libro "Pisar el hielo negro\”. La obra, prologada por el reconocido reportero de The New Yorker Jon Lee Anderson, surgió a partir de la Beca Michael Jacobs de crónica viajera, que Velárdez obtuvo a comienzos de 2024 entre 316 proyectos de toda Hispanoamérica.
¿Qué historias se esconden en el sur?
Velárdez viajó a cuatro puntos clave de Santa Cruz: Río Gallegos, Río Turbio, Caleta Olivia y el Glaciar Perito Moreno. Allí se encontró con tucumanos, salteños, catamarqueños, riojanos, litoraleños, pero también peruanos, venezolanos, colombianos y paraguayos que llegaron sin saber la crudeza del clima patagónico. “Muchos llegaron al sur con la idea de ganar bien, ahorrar y después llevar a su esposa y a sus hijos para vivir todos bajo un mismo techo. Otros no lo lograron porque no soportaban esas condiciones”, cuenta el autor.
El cronista clasifica a los migrantes en tres categorías: los NyC (Nacidos y Criados), los VyQ (Venidos y Quedados) y los TAF (Traídos A la Fuerza). Estos últimos no pasan la prueba y regresan. “Son historias de laburantes que no tienen mucha plata en los bolsillos, pero están curtidos por el clima hostil y se levantan cada mañana a trabajar con la idea de salir adelante”, agrega.
Mujeres mineras: la fuerza que derriba mitos
Uno de los capítulos más impactantes del libro está dedicado a las primeras mujeres mineras de Río Turbio, como Carlita Rodríguez, la primera trabajadora trans del yacimiento, y Vanesa Galván, operadora de maquinaria pesada. “En un entorno machista, ellas lograron su objetivo: trabajar en las profundidades de la mina y derribaron viejas creencias de que las mujeres eran las provocadoras de las desgracias”, destaca Velárdez. “Tienen una fuerza interior inquebrantable”.
La crónica como antídoto contra la infoxicación
Para Velárdez, la crónica es el género ideal para combatir la fugacidad de las redes sociales. “La crónica funciona como una construcción de la memoria histórica de una comunidad. Todos sabemos que en el sur hay gente de todos lados, pero lo que hace la crónica es ponerle el rostro humano a esa noticia”, sostiene. Y agrega: “El periodismo bien hecho sí tiene lectores”.
El libro se presentará el viernes 31 de julio a las 17 en el SUM del Museo de la Universidad Nacional de Tucumán (MUNT), en el marco del Festival Internacional de Literatura de Tucumán (FILT).
