Dejaron de cortar pelo y hacer carteles de neón para fabricar un pool gigante: los tres amigos sanjuaninos que ya venden a todo el país

Cortaban pelo, hacían carteles de neón y alquilaban entretenimiento. Un año después, tres amigos sanjuaninos ya tienen 25 juegos XL que venden a todo el país. El pool gigante de 5 por 3 metros es solo el principio.

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Dejaron de cortar pelo y hacer carteles de neón para fabricar un pool gigante: los tres amigos sanjuaninos que ya venden a todo el país
Dejaron de cortar pelo y hacer carteles de neón para fabricar un pool gigante: los tres amigos sanjuaninos que ya venden a todo el país

Tres amigos sanjuaninos cumplieron un año fabricando juegos de madera analógicos y ya superaron las 25 creaciones XL que alquilan en fiestas y venden a distintas provincias. Ahora buscan dar el salto a la producción en serie y suman un proyecto que los llena de orgullo: membresías en residencias geriátricas.

Leandro Bel (29), Serafín Olivera (28) y Nicolás Corral (28) se conocen desde la secundaria en la Escuela de Comercio. Allí no solo crecieron juntos: también jugaban, y no precisamente con pantallas, aunque en esa época las consolas ya estaban a full. Esa nostalgia del entretenimiento que une los llevó a crear el “Club del Juego San Juan”, una propuesta que abarca desde la fabricación de juegos —algunos basados en clásicos, otros creados por ellos— hasta su presencia en fiestas, ferias, escuelas y clubes.

Cómo nació la idea

Todo empezó cuando Leandro observó en un encuentro familiar cómo la gente se integraba a través de juegos que arrancaron los más chicos. “Me llamó la atención que las personas lograron integrarse, divertirse y eran juegos comunes y corrientes. Ahí empecé a pensar en hacer juegos nuevos para grandes”, recuerda. El primero que dejaron listo fue un tejo elástico.

En 12 meses las creaciones suman 25 y van desde ese tejo hasta un pool gigante. La oferta se divide en Juegos de Competencia, Cooperativos y de Kermés. Algunos apuntan a la precisión, la destreza, la coordinación, la estrategia y la capacidad de reacción; otros proponen partidas más ágiles y de corta duración, lo que permite alta rotación de jugadores y la participación de grupos grandes.

También hay minijuegos pensados para personas que no pueden estar de pie mucho tiempo o tienen movilidad reducida. Para lograrlo, consultaron a carpinteros, diseñadores y psicólogos.

Los chicos pueden participar desde los 4 años con acompañamiento de un adulto. No se permite el uso a menores de tres.

De barberías y carteles de neón al taller de juegos

Los tres socios habían pasado casi diez años trabajando en rubros distintos. Leandro cortaba el pelo en barberías de San Juan, del sur argentino y de Uruguay, y había cursado Cine en la ENERC, donde incorporó herramientas de gestión y organización de proyectos. Sus amigos se dedicaban a la fabricación de cartelería de neón, la gastronomía y el alquiler de entretenimiento. Ese último rubro fue el que unió voluntades.

Tras un primer experimento enfocado en las infancias, entendieron que el juego analógico podía cautivar a personas de todas las edades si le daban el formato adecuado. Leandro convocó a Serafín y Nicolás después de buscar sin éxito carpinteros y diseñadores que no querían arriesgarse en un proyecto incipiente. Así, a mediados de septiembre de 2025, arrancaron en el fondo de la casa de la madre de Serafín, con un proceso intensivo de prueba y error, aprendizaje autodidacta y fabricación artesanal.

Un diferencial surgió de su experiencia previa en iluminación: incorporaron luces LED y neón a las estructuras de madera. Eso no solo les dio atractivo estético en eventos nocturnos, sino que les quitó la apariencia infantil y volvió los juegos magnéticos para los adultos.

El debut fue en Halloween del año pasado. “Fuimos de forma gratuita a una fiesta en la que queríamos estar para dar a conocer la propuesta. La recepción fue inmediata y sumamente positiva, lo que derivó en presentaciones en bares y centros culturales como el Chalet Cantoni. Empezamos a tener mucha demanda, así que nos distribuíamos las tareas porque había que fabricar con elementos muy artesanales. Aún no podemos comprar máquinas, pero estamos viendo cómo hacer para facilitar las cosas y cumplir con todos los que nos quieren comprar de diferentes lugares del país y del mundo”, dice Leandro.

El catálogo XL

Hoy El Club del Juego ofrece más de 25 variedades de juegos XL. Entre los más pedidos están el Buzzer, un circuito metálico donde se desplaza una aureola que activa luces y una bocina al menor contacto; el Tejo Elástico y el Balancín, de destreza y precisión en madera; y el Pool gigante, una estructura de 5 por 3 metros que se juega con pelotas de fútbol, entre muchos otros.

Para que el público pueda jugar sin depender de un coordinador, cada juego incluye una infografía de tres puntos con las reglas y un código QR que lleva a un video explicativo de 10 segundos. Así nadie queda afuera.

Expansión e impacto

Lo que empezó como alquiler para cumpleaños y eventos corporativos de fin de año —incluidas empresas mineras— derivó en la venta directa. Hoy distribuyen a todo el país, tramitan envíos a Chile y Uruguay, y reciben consultas de España, Italia, Canadá e India. Ante ese alcance, planean comercializar los planos y archivos digitales para corte automatizado a nivel internacional.

Otra pata que los entusiasma es el proyecto de membresías en residencias geriátricas. La iniciativa nació de la experiencia personal de Leandro con su abuelo, con quien comprobó cómo los juegos estimulan la motricidad, la memoria y el estado anímico de los adultos mayores.

El sueño de la sala propia

Con el respaldo de sus tres fundadores, un equipo de coordinadores y el apoyo familiar, el emprendimiento transita su etapa de industrialización con maquinaria de precisión digital para escalar la producción, que intentan comprar dentro de sus posibilidades.

También avanzan en el registro formal de la marca y proyectan su propia sala de juegos analógicos abierta al público, un espacio permanente donde la comunidad pueda reunirse a jugar sin depender de un evento privado.

Entre los juegos que fabrican de manera artesanal están: Buzzer, Balancín, Marioneta, Futpool, Minigolf, Futsoplin, Grúa, Serpiente, Pool Pinball, La Rampa, Meteorito, Ring toss XL, Cornhole XL y Carrusel Medieval, entre varios más con distintos grados de complejidad.

En redes sociales se los encuentra como @elclubdeljuego.sj.

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