Defendió el Plan Güemes y cruzó a Zigarán: "El bagayeo es un delito, no un trabajo"
¿Puede el bagayeo dejar de ser un trabajo en la frontera? El funcionario que defendió el Plan Güemes dio una respuesta que incomoda a miles de familias en Aguas Blancas. Qué dijo sobre el futuro de la actividad.
El Gobierno nacional respaldó el operativo de las fuerzas federales en la frontera de Aguas Blancas y salió a contestar las críticas al Plan Güemes. El subsecretario de Intervención Federal del Ministerio de Seguridad, Martín Culatto, cruzó al interventor Adrián Zigarán y puso el foco en el contrabando: "Tenemos que ver cómo tenemos un cambio cultural, de que en la zona se entienda lo que es el contrabando: es un delito y no es un trabajo", dijo a Radio Salta.
Para el funcionario, la actividad informal que sostiene a miles de familias en la frontera no puede seguir siendo considerada una salida laboral. Y reconoció que el cambio no será inmediato: "Esto no es de la noche a la mañana y tiene todo un proceso que es donde tiene que trabajar en conjunto la Nación, la provincia e ir generando estas condiciones para tener un desarrollo productivo en todas las zonas del país".
El cruce con Zigarán
Las declaraciones de Culatto llegaron después de que Zigarán advirtiera que los conflictos en la zona suelen aparecer con los recambios de efectivos y que existe una particularidad social en la frontera, donde miles de personas dependen del traslado de mercadería. El interventor había señalado que el bagayeo forma parte de una dinámica económica instalada y había planteado la necesidad de buscar herramientas para abordar la problemática.
Consultado por los enfrentamientos entre efectivos de Prefectura y personas que trasladan mercadería por la zona del río Bermejo, Culatto defendió el accionar de las fuerzas federales. "Cuando se hacen controles suceden cosas. Nosotros creemos en que tenemos que ir hacia la formalidad y que debemos tratar de que ingrese lo menos posible de mercadería ilegal a nuestro país", sostuvo.
Y agregó: "El trabajo que hace Prefectura cuando lo hace más fuerte tiene consecuencias y tratamos de usar obviamente el mínimo de la fuerza posible, pero hay que defender lo que es la frontera".
Sin planes de empleo
El subsecretario descartó reemplazar la actividad informal por planes sociales y planteó que la salida pasa por el desarrollo productivo. "Nosotros no creemos en los planes de empleo. Nosotros lo que creemos que tiene que hacer es fuentes de trabajo legítimo", expresó.
Ante las críticas por una supuesta pérdida de presencia del Plan Güemes en la frontera, Culatto aseguró que los números muestran lo contrario. "Nosotros también lo vemos en los números. Vemos que el año pasado se incrementó un 500% el tema del control de personas, un 600% el tema del control de vehículos", afirmó. Según indicó, este año continuó el aumento de los operativos y también crecieron las incautaciones.
"No termino de entender cuál es la noción cuando trabaja Prefectura: se quejan porque trabaja Prefectura y lo que está haciendo es haciendo su trabajo", lanzó.
Radares, inteligencia y el objetivo de fondo
Respecto de la vigilancia del espacio aéreo, el funcionario explicó que el esquema de seguridad fronteriza no depende únicamente de los radares, sino también del análisis de inteligencia criminal. "Hay trabajos al respecto de cómo se manejan las organizaciones criminales, dónde terminan, si hay vuelos, dónde terminan depositando o aterrizando o haciendo el bombardeo de los productos en algunas zonas", detalló.
En ese sentido, remarcó que la estrategia apunta a perseguir "no solo el tema de la carga sino el tema de la organización en general". Y cerró con un llamado a la coordinación entre Nación y Provincia: "Intentamos con el Plan Güemes y creemos que tiene gran resultado: es controlar lo más posible el ingreso de mercadería ilegal y lo que es el tema de sustancias prohibidas. Tenemos que seguir trabajando para tener un mejor control de la frontera".