Deben la tarjeta, piden plata para comer y caen en una trampa de intereses que no frena
Un 64% de los vecinos que consultan por servicios financieros no sabe cómo seguir cuando los intiman a pagar. El dato que encabeza el informe de agosto en Villa María y el detalle que casi nadie mira.
La preocupación por las deudas familiares y el uso de tarjetas de crédito se transformó en el principal motivo de consulta en Villa María. Según el informe de agosto de la Auditoría General de la ciudad, los servicios financieros encabezan los reclamos con 54 atenciones sobre un total de 190 trámites relevados en más de 30 barrios.
En diálogo con la 90.1, Radio del Centro del País, el auditor Rafael Sachetto describió una situación que golpea a vecinos de distintos perfiles, con jubilados y jóvenes que pierden el empleo entre los más afectados. Muchos recurren al financiamiento para cubrir necesidades básicas como “la compra de alimentos, elementos de higiene y otros artículos elementales” y después van refinanciando con intereses de “horror”, según definió el propio auditor, hasta terminar en mora.
“Es el drama de endeudarse o comer”, resumió Sachetto.
Del total de reclamos por servicios financieros, el 64% corresponde a personas que no saben cómo seguir cuando las intiman a pagar cifras exorbitantes, ya sea por parte de bancos o de billeteras virtuales.
La recomendación: no dejar pasar el tiempo
Sachetto aconseja acudir a la Defensoría apenas aparece el problema, porque el paso del tiempo no hace más que agravar la situación. También advierte sobre el peligro de pagar únicamente el “pago mínimo” de la tarjeta durante meses, una práctica que genera una “bola de nieve” de intereses imposible de manejar.
Dentro de la misma categoría de servicios financieros, el segundo lugar lo ocupan las “Estafas y Delitos Económicos”, con el 30% del total. Las víctimas son variadas y los engaños no distinguen nivel de ingresos ni conocimientos financieros. “Siempre digo que del otro lado hay estafadores profesionales que siempre van cambiando de ardid para aprovecharse de la gente”, afirmó el auditor.
En esos casos, la Defensoría cita a los bancos y les recuerda normativas del Banco Central que los obligan a advertir movimientos inusuales en una cuenta, como muchas transferencias por altos montos o créditos elevados cuando no es habitual que el titular los haga. “Debo admitir que en la mayoría de los casos, no en todos, se llega a un acuerdo y casi nunca es al 100% del reclamo”, puntualizó.
Multas de otras provincias y contratos abusivos
En la categoría de tránsito, Sachetto aclara que un porcentaje mínimo corresponde a la ciudad o a la Policía Caminera. La gran mayoría se origina por multas cobradas en otras jurisdicciones, principalmente en los accesos a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires o en provincias como Santa Fe, Entre Ríos o Misiones. “En la mayoría de los casos son multas originadas por errores en lecturas automáticas”, dijo, y en esos casos la Defensoría articula con los juzgados para resolverlos.
En alquileres, en cambio, el problema queda encuadrado en la frase “es un problema entre privados”. Sachetto cuestiona esa idea porque, sostiene, hay muchos casos con cláusulas abusivas, especialmente en situaciones de mora. “He visto contratos que fijan un 5% de interés por día de retraso”, advirtió.
Presencia en más de 30 barrios
El organismo mantuvo una marcada presencia territorial. El sector Centro concentró la mayor cantidad de presentaciones, con 30 atenciones (15,8%), seguido por otras jurisdicciones (9,5%), barrio Ameghino (7,4%) y barrio Lamadrid (6,3%), consolidando una red de mediación activa en todo el ejido urbano.
A pesar de la complejidad de los casos financieros, el informe destacó una efectividad del 94,7% de los reclamos resueltos satisfactoriamente.
“Nuestro objetivo central es que la institución sea una herramienta cercana y efectiva para cada vecino de Villa María. Alcanzar casi un 95% de resoluciones demuestra el compromiso del equipo para dar respuestas concretas ante problemáticas complejas”, subrayó Sachetto.

El cuadro refleja las situaciones que plantearon en la auditoría, sita en calle Chile 327 de Villa María, donde un equipo de profesionales asesora para resolver situaciones críticas que atraviesan los vecinos.